La incertidumbre que agobiaba a la familia de Raúl «Raulito» Cossio se disipó este lunes, cuando el hombre de 36 años apareció en la estación de ómnibus de San Miguel de Tucumán. Un efectivo de Gendarmería lo identificó gracias a los carteles de búsqueda difundidos por redes sociales y medios de comunicación.
De acuerdo a lo manifestado por la hermana del individuo a LA GACETA, Raúl fue llevado a la dependencia policial de Yerba Buena y posteriormente se reencontró con sus seres queridos, quienes habían radicado una denuncia formal por su desaparición en las últimas horas.
La última vez que se tuvo noticias de Raúl Cossio fue el viernes cerca de las 17, momento en que partió de su casa rumbo al microcentro tucumano para verse con un primo. A partir de ese instante, perdió todo contacto con su entorno y no se supo más de su paradero.
La alarma familiar se intensificó con el paso de los días, lo que motivó que el domingo agentes de la Dirección de Trata de Personas se acercaran al domicilio de la familia para oficializar la búsqueda e impulsar las diligencias judiciales pertinentes.
«Se perdió el viernes. Iba para el centro a juntarse con un primo mío. Hoy vinieron a casa desde Trata de Personas para oficializar la búsqueda», señalaron los familiares en declaraciones a LA GACETA.
