El pasado jueves 30 de abril por la tarde, Benjamín Olariaga, de 12 años, protagonizó un siniestro mientras pedalaba por los senderos de Horco Molle. Luego de una prolongada internación, ayer el Hospital del Niño Jesús comunicó el diagnóstico de muerte cerebral. Horas más tarde, se confirmó el deceso del menor.
El reclamo de la familia
El incidente cobró notoriedad pública cuando Victoria Guerrero, prima del chico, difundió un mensaje en redes sociales criticando la ausencia de fiscalización en el lugar del siniestro. “Ingresó en bicicleta siendo menor de edad, sin guía, sin grupo y sin protección. Nadie lo vio, nadie lo detuvo, nadie controló”, expresó. Luego añadió: “¿Cómo es posible que esto suceda? No es la primera vez. Se sabe que la zona es riesgosa y que los senderos no están en condiciones adecuadas para garantizar la seguridad. Sin embargo, la falta de control y prevención sigue siendo evidente”.
En su publicación de Instagram, insistió en la urgencia de intensificar los controles y crear conciencia sobre los peligros de los senderos. “Les pedimos que reflexionen sobre lo ocurrido y actúen con responsabilidad. Es urgente que se refuercen los controles y se priorice la seguridad en la zona”, afirmó. Luego aclaró que el mensaje no buscaba señalar culpables directos. “No somos hipócritas, no responsabilizamos a un municipio ni a nadie. Pedimos que haya controles y concientización, para que ningún niño, adulto ni adolescente pase por algo así”, manifestó.
Las posturas oficiales
Las declaraciones de la familia abrieron interrogantes sobre las responsabilidades en el sitio del accidente. La Municipalidad de Yerba Buena y la Universidad Nacional de Tucumán se expidieron al respecto.
Pablo Macchiarola, intendente de Yerba Buena, indicó a LA GACETA que lamentaba profundamente lo ocurrido. Por su parte, Fernando de la Orden, secretario de Gobierno municipal, aclaró: “Si bien el sitio del accidente está al lado del municipio, el lugar pertenece a la reserva universitaria”.
En la UNT, Patricia Gerbán, representante de Asuntos Jurídicos, comunicó que las autoridades estaban consternadas por el hecho. “Se solidarizan con los padres del menor y se ponen a su disposición. Por lo demás, se activaron internamente todos los mecanismos necesarios para esclarecer lo ocurrido”, señaló.
Lo que observaron en el sendero
Mientras Benjamín permanecía hospitalizado, surgió el testimonio de una persona que estuvo en la zona del accidente. Fue el de Leandro “Rama” Troncoso, profesor de ciclismo. El instructor colaboró en el rescate cuando la ambulancia ya había llegado.
“Lo que logré ver cuando ayudé a sacar al niño en camilla fue que no tenía casco y que los frenos no estaban en buenas condiciones”, relató.
Troncoso precisó que no presenció la caída, aunque sí observó el sector donde ocurrió. “Ingresé al sector de la senda cuando ya estaba la ambulancia. No sé cómo fue el accidente, pero vi la curva donde él cayó. Aparentemente, fue de frente a unos árboles. Probablemente, quedó atrapado al no poder doblar bien. No fue exceso de velocidad”, explicó.
El reporte médico
La directora del Hospital del Niño Jesús, Inés Gramajo, confirmó que el ingreso se produjo el jueves 30 alrededor de las 17.20, tras ser derivado desde el hospital Carrillo. “Es un paciente de 12 años que tuvo un accidente en bicicleta realizando senderismo. Ingresa con un politraumatismo grave, con traumatismo encéfalocraneano, neumotórax y contusión pulmonar”, explicó.
Con el correr de los días, el cuadro neurológico se agravó. La médica y jefa de terapia, Silvia Olivera, detalló que el paciente ingresó con un traumatismo encéfalocraneano severo y fue derivado de urgencia a quirófano. “Fue recibido en la unidad de cuidados críticos, evaluado por neurocirugía e ingresado de urgencia a quirófano”, precisó.

Durante la intervención, los especialistas intentaron estabilizarlo. “Hubo un sangrado masivo y pérdida de masa encefálica”, señaló Olivera. Luego, el niño permaneció con asistencia respiratoria y monitoreo constante.
Según explicaron las autoridades médicas, los valores de presión intracraneana fueron muy elevados y no respondieron al tratamiento. “Estos niveles altos de presión intracraneana lo llevaron a un estado de descerebración y, posteriormente, a la muerte encefálica”, indicó Olivera. Luego aclaró: “Significa que el cerebro del niño ha dejado de funcionar”.
En el hospital informaron que el paciente permanecía con asistencia respiratoria. “Se mantendrá el soporte hasta que el corazón deje de latir”, indicaron. Finalmente, ayer a las 19, el centro de salud confirmó el fallecimiento.
Las despedidas
Tras el desenlace, las instituciones a las que concurría el niño emitieron mensajes públicos. El Colegio Nuestra Señora de Montserrat anunció la suspensión de actividades y acompañó a la familia. “Con profundo dolor y pesar, les informamos del fallecimiento de nuestro querido alumno, Benjamín. Como comunidad educativa, nos encontramos profundamente conmovidos. En este momento de tanta tristeza, nuestras oraciones y pensamientos están con su familia y amigos”, expresó la institución.
La conmoción también afectó al rugby juvenil. Benjamín formaba parte de la división M13 del Jockey Club de Tucumán. El club publicó un mensaje de despedida para acompañar a sus padres, Marcos Olariaga y Alexia Moraga Álvarez, además de familiares, amigos y compañeros.
“Con profundo dolor el Jockey Club de Tucumán despide a Benjamín Olariaga, jugador de nuestra división M13”, manifestó la institución. Luego agregó: “Toda la familia del club se une en el dolor ante una noticia que conmueve profundamente a nuestra comunidad. Benjamín permanecerá siempre en el recuerdo de quienes compartieron con él momentos dentro y fuera de la cancha”.
