En Tucumán, vecinos recurren a una solución informal para escapar del congestionamiento crónico que aqueja a la zona: transitando por un callejón privado en una quinta de limones que conecta Cevil Redondo con Yerba Buena, eludiendo así el saturado Camino del Perú. Aunque aún no cuenta con habilitación oficial, decenas de conductores utilizan diariamente este paso de aproximadamente 120 metros de extensión para acceder a la calle Los Cerezos en San José, desde donde pueden continuar hacia la avenida Fanzolato y luego hacia la avenida Perón.
El improviso surgió tras el bloqueo de un camino anterior que los vecinos venían usando como atajo. El propietario de la finca se mostró dispuesto a donar las tierras para oficializar la conexión, aunque reconoce que el proceso administrativo será extenso. Para avanzar, será necesario contar con autorizaciones de la Dirección Provincial de Vialidad, el Ministerio de Obras Públicas y la participación tanto de la Municipalidad de Yerba Buena como de la Comuna de Cevil Redondo.
Gastón García Biagosh, delegado comunal de Cevil Redondo, evaluó el impacto potencial de esta iniciativa. De concretarse la conexión con Fanzolato, las autoridades estiman que el flujo vehicular en la ruta 315 podría reducirse entre el 20% y el 30%. Sin embargo, el funcionario aclaró que existen requisitos indispensables: obtener autorización de Vialidad, garantizar iluminación adecuada y resolver el acceso desde el Camino del Perú de manera segura.
Desde el municipio de Yerba Buena, Esteban Auad, secretario de Obras Públicas, confirmó que la apertura y consolidación de la avenida Fanzolato figura entre las prioridades locales. Indicó que ya avanzaron en gestiones y negociaciones con propietarios para la cesión de terrenos. Actualmente, de los 760 metros totales de extensión, quedan apenas 250 metros por asfaltar. El objetivo futuro es que toda la avenida Fanzolato funcione como vía de doble mano, ampliando su rol en la circulación metropolitana.
Vecinos como Miguel Álvarez, de Villa Carmela, y María Rosario Cuello consideran fundamental que la iniciativa avance. El Camino del Perú, diseñado para otra realidad urbana, hoy debe soportar aproximadamente 2.000 vehículos por hora en horarios pico, generando largas colas, dificultades para peatones y maniobras peligrosas. A esto se suma el impacto estacional de la cosecha de limones, que incrementa el tránsito pesado.
Aunque existe entusiasmo por esta solución de corto plazo, desde la administración municipal se mencionan proyectos más ambiciosos. La Dirección Provincial de Vialidad diseñó hace más de dos años la denominada Autopista de Circunvalación Noroeste, una propuesta que contempla una vía rápida de poco más de siete kilómetros. El trazado partiría desde Yerba Buena, atravesaría Cevil Redondo y Tafí Viejo, y finalmente empalmaría con la ruta nacional 9, aunque por ahora el proyecto permanece sin ejecutarse.
