La Reserva Horco Molle logra sanción de ley para reintroducir tapires extintos localmente en Tucumán

Miguel Acevedo, en su calidad de vicegobernador ejerciendo funciones ejecutivas, se presentó en la Reserva Experimental Horco Molle para hacer entrega oficial de la Ley N.º 9985, sancionada el 28 de mayo. Esta norma designa al tapir (Tapirus terrestris) como Monumento Natural tucumano e impulsa un conjunto de medidas orientadas a su defensa, investigación y reinserción en la región. La reserva funciona bajo la órbita de la Facultad de Ciencias Naturales e Instituto Miguel Lillo de la Universidad Nacional de Tucumán.

Durante su visita, Acevedo enfatizó que la legislación emergió de un proceso donde se escuchó atentamente a los actores involucrados. Señaló que una legislatura receptiva y permeable puede elaborar normas con mayor efectividad y repercusión genuina en el tejido social, especialmente en temas de envergadura como la salvaguarda del tapir, sobre el cual la institución educativa ha canalizado recursos constantes.

Juan Pablo Juliá, director de la reserva, precisó que la ley representa la concreción de más de tres años de trabajo articulado entre la reserva, la Comisión de Medio Ambiente de la Legislatura y la Cátedra de Derecho Animal de la Facultad de Derecho. Subrayó que su propósito fundamental es brindar máxima protección a una especie extinta localmente, pero para la cual existe un programa de reintroducción de tapires que viene desarrollándose desde hace años.

Para llevar adelante este proyecto es necesario que la ley funcione en coordinación con otra iniciativa previa vinculada a corredores biológicos. Hugo Rafael Fernández, decano de la Facultad de Ciencias Naturales, explicó que estos corredores resultan esenciales para que los tapires liberados logren movilizarse a través de un entorno ecológico integrado. Indicó que los avances registrados hasta el momento contemplan ejemplares en cautiverio y las estructuras necesarias para transitar hacia la liberación.

La Reserva Experimental Horco Molle resguarda 150 hectáreas del Parque Sierra de San Javier, recibe alrededor de 50 mil visitantes por año y actúa como centro de asistencia, recuperación y preservación de fauna silvestre. Durante este año se prepara para celebrar cuatro décadas desde su fundación y el décimo año de funcionamiento de su Jardín Botánico.

Juliá interpretó que la relevancia de la visita gubernamental constituye una señal de transformación en la sensibilidad política dentro de los círculos provinciales, donde la problemática ambiental cobra cada vez más protagonismo. Observó que la restauración del tapir forma parte de un movimiento más vasto de recuperación de los entornos naturales tucumanos, una tendencia que después de dos o tres décadas de degradación comienza a revertirse.

Adriana Najar, presidenta de la Comisión de Medio Ambiente, comunicó que el trabajo legislativo en materia ambiental continúa su marcha. La comisión desarrolla actualmente un proyecto adicional para conferir la categoría de Monumento Natural a la Ranita Marsupial de la Banderita, especie que enfrenta peligro de desaparición.

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