Facundo Rodríguez tuvo que esperar hasta el instante final para redimirse. Durante casi todo el encuentro, sus intentos de patada habían resultado infructuosos: falló el penal inicial, no logró acertar las conversiones, y el viento que azotaba el estadio de Yerba Buena tampoco colaboraba. Pero cuando el partido se definía en el último segundo, respiró hondo, pateó y acertó. Ese punto fue el decisivo.
Los Tarcos derrotó 26-24 a Tucumán Rugby en un partido que comenzó adverso pero terminó en una remontada memorables. El equipo visitante logró así un gran inicio en el Torneo Regional del NOA, venciendo al campeón vigente con una acción de película en el cierre del encuentro.
Durante el primer tiempo, el panorama era completamente diferente. Tucumán Rugby impuso su juego desde el comienzo. Pablo Pfister, quien venía de una buena campaña con Tarucas, aprovechó su potencia para abrir el marcador en el minuto 3 con un try. Su segunda anotación llegó a los 17 minutos, y Matías Sauze aprovechó un espacio para ampliar la ventaja. Cuando Gonzalo Albornoz convirtió el segundo ensayo de Pfister, el tablero mostraba 19-5 y parecía que el encuentro estaba definido.
Sin embargo, Los Tarcos nunca abandonó la contienda. Lucas Picón descontó mediante el line y maul, una de sus formas tradicionales de presionar. Nahuel González anotó antes del cierre de la primera mitad para dejar 19-10, una diferencia que cambió el ánimo del equipo.
En el complemento, la reacción fue en aumento. Tomás Agüero apoyó a los 42 minutos para reducir la brecha a cuatro puntos. Tucumán Rugby respondió rápidamente con Tomás Witte para llegar a 24-15, pero Los Tarcos no cejó. Lucas Rosa anotó a los 68 minutos y Nahuel González convirtió un penal para dejar 24-23. Nuevamente, Rodríguez falló su intento desde los palos.
Así llegó el final épico. Rodríguez, el mismo que había errado durante toda la tarde, recibió la última pelota con la victoria en juego. La patada pasó entre los palos.
El triunfo representa más que los cuatro puntos en la tabla. Los Tarcos cerró recientemente el Anual Tucumano mostrando señales de recuperación, y esta victoria en Yerba Buena confirma que su proceso de reconstrucción comienza a convertirse en resultados concretos. Aún tiene aspectos por pulir y sufrió momentos de desigualdad física, pero demostró contar con el carácter necesario para competir en un Regional: la capacidad de mantenerse de pie cuando todo parece perdido.
