La Universidad Nacional de Tucumán (UNT) dará inicio el próximo 4 de julio a la vigésima séptima edición del Julio Cultural Universitario (JCU). Este clásico programa, impulsado por la Secretaría de Extensión Universitaria (SEU), presentará a lo largo de todo el mes una nutrida oferta artística y cultural que se desarrollará en el Teatro Alberdi, el Centro Cultural Virla, el Museo de la Universidad Nacional de Tucumán (MUNT), la Facultad de Derecho y otras sedes académicas.
“Es un verdadero clásico para los tucumanos y para nuestra casa de estudios. Estamos hablando de uno de los programas culturales más sobresalientes que posee la UNT”, señaló el secretario de Extensión Universitaria, Marcelo Mirkin, quien remarcó que la iniciativa busca acercar la producción artística de la universidad a toda la población. “Aspiramos a que cada tucumano y tucumana pueda encontrar un lugar para participar y sentirse integrado”, añadió.
“El concierto de apertura estará a cargo de la Orquesta Juvenil de la UNT, y marcará el debut del maestro Erik Luján Berman como director de esta agrupación”, detalló Mirkin. La jornada inaugural se completará con la habilitación de una muestra de Raúl Conti, conformada por 75 obras que serán expuestas tanto en el Teatro Alberdi como en el Centro Cultural Virla.

La coordinadora del JCU y directora del Teatro Alberdi, María Silvia Barboza, explicó que la programación conserva la esencia que ha distinguido al ciclo desde sus inicios. “Nuestro principal enfoque está en los artistas de Tucumán y la región, aunque también incluimos invitados nacionales e internacionales que aportan una valiosa diversidad. El Julio Cultural se destaca precisamente por esa pluralidad de expresiones artísticas”, sostuvo.
Dentro de las actividades más sobresalientes se anuncia el retorno de Habitación Macbeth, con la actuación de Pompeyo Audivert, quien también dictará un taller dirigido a artistas locales. La grilla comprende, además, la presentación del pianista español Raúl Canosa, el show de la banda The End con un homenaje a Pink Floyd inspirado en el mítico concierto Pulse, un tributo a la Trova Rosarina con la participación de Rubén Goldín junto a Juan Pablo Ance y músicos tucumanos, un recital dedicado al Indio Solari, y las actuaciones de las orquestas populares Juan XXIII y Chivo Valladares.
En lo que respecta a las artes visuales, la exposición de Raúl Conti se perfila como uno de los grandes atractivos. “Desde Buenos Aires llegaron 75 piezas que se podrán apreciar tanto en el Teatro Alberdi como en el Centro Cultural Virla. Se trata de una muestra de enorme trascendencia, realmente imperdible por la excelencia de las obras”, resaltó Barboza.
La programación se complementará con presentaciones de libros, ciclos de cine, espectáculos de danza, teatro, propuestas para las infancias y la segunda edición de Hecha la Ley, una iniciativa que reúne a artistas con discapacidad y fomenta su inclusión en los espacios culturales.
“Es un espectáculo en el que artistas con discapacidad ejercen la ley provincial que impulsa su participación en eventos culturales”, explicó Barboza al referirse a esta propuesta, que vuelve a formar parte de la agenda del Julio Cultural.
El ciclo también rendirá tributo al “Pato” Gentilini, figura estrechamente ligada a la comunidad universitaria. El homenaje se realizará durante el concierto inaugural y continuará con actividades especiales en el Centro Cultural Virla. “Fue un tucumano por adopción y parte fundamental de nuestra historia cultural. Tuvimos la oportunidad de reconocerlo en vida y ahora queremos volver a celebrar su legado”, indicó la coordinadora del JCU.
Para Barboza, el Julio Cultural plasma uno de los propósitos esenciales de la extensión universitaria. “Es la forma en que la universidad se integra a la sociedad desde el ámbito cultural. La UNT fue pionera al crear una de las primeras orquestas sinfónicas del país y posee una Facultad de Artes con más de ocho décadas de trayectoria. Somos formadores de músicos, artistas plásticos, actores y escritores, y este ciclo nos permite compartir ese legado con la comunidad”, afirmó.
Por su parte, la vicerrectora subrogante a cargo del Rectorado, Cristina Grunauer, convocó a la comunidad a participar de las diversas propuestas y subrayó la relevancia que el Julio Cultural tiene para la universidad. “Es uno de los eventos más importantes de la UNT. Constituye un encuentro abierto a todo el público, donde la universidad no solo brinda un servicio cultural, sino que también exhibe su producción artística, sobre todo a través de sus orquestas y coros”, expresó.
Grunauer también enfatizó la continuidad del programa en el escenario actual. “Quiero resaltar especialmente que la universidad nunca se detiene. Pese a las limitaciones presupuestarias y las dificultades que enfrentamos este año, la UNT sigue funcionando y reafirma su compromiso con la sociedad. Continuamos activos, produciendo, creando y difundiendo cultura”, manifestó.
Para finalizar, Mirkin sintetizó el significado del Julio Cultural para la institución. “Representa nuestra fortaleza institucional y, fundamentalmente, nuestra esencia: una universidad profundamente comprometida con la sociedad tucumana. Es una manera de ratificar nuestra presencia activa en la comunidad y de poner en valor el inmenso capital cultural que poseemos”, concluyó.
