En Yerba Buena, las autoridades sanitarias confirmaron la detección de casos de chikungunya y aclararon que la situación permanece dentro de los parámetros esperados. La directora del Centro de Salud Ramón Carrillo, Flavia Molé, explicó a LA GACETA que el aumento de contagios obedece a las condiciones propias del entorno. “Es una zona con alta humedad, próxima al cerro, donde los mosquitos proliferan con facilidad y la propagación es más veloz que en otras áreas”, indicó.
No obstante, buscó llevar calma a los vecinos al remarcar que se realiza un monitoreo constante. “El virus circula, pero eso no implica que esté fuera de control. Desde hace un año está vigente un programa interepidémico municipal que vincula las áreas de salud y medio ambiente para el seguimiento de huevos y larvas del mosquito”.
Según precisó, esta vigilancia permite evaluar el comportamiento del vector y anticipar medidas. Además, cada caso sospechoso provoca la activación de un procedimiento sanitario específico. “Cuando se sospecha de un contagio, se realiza un bloqueo en la zona: se eliminan criaderos, se inspecciona la manzana y los alrededores, y se busca activamente a personas que presenten síntomas”, señaló.
Actualmente, hay tres infecciones confirmadas por laboratorio distribuidas en los barrios El Corte, San Eduardo y Nicolás IV. “La situación está controlada”, reiteró Molé.
MOSQUITO VECTOR. El Aedes aegyti transmite chikungunya.La profesional subrayó que, al no existir una vacuna contra el chikungunya, la prevención en los hogares resulta fundamental. “Lo esencial es suprimir cualquier acumulación de agua donde el mosquito pueda depositar sus huevos. Es el mismo criterio que se aplica para el dengue”, afirmó.
Sobre los síntomas, detalló que la afección cursa con fiebre, cefalea y malestar general, pero se diferencia por un aspecto característico: “El chikungunya provoca un dolor en las articulaciones muy severo. De hecho, su nombre significa ‘aquel que quiebra los huesos’”.
Por eso, instó a consultar rápidamente ante la aparición de indicios compatibles. “Toda persona que sienta dolor articular intenso, fiebre o decaimiento debe dirigirse a un centro de salud. Así se puede activar de inmediato la vigilancia epidemiológica y el tratamiento adecuado”.
Para cerrar, Molé comparó el cuadro con el dengue y señaló que ambas enfermedades suelen presentar escasas complicaciones. “El dengue puede ocasionar hemorragias, mientras que el chikungunya carece de vacuna. Son virus diferentes, y la vacuna contra el dengue no tiene ningún efecto sobre este”, concluyó.
