Así se entrena la División Especial de Operaciones Penitenciarias en Tucumán: preparación de élite

Con el objetivo de reforzar sus capacidades para enfrentar escenarios de máxima peligrosidad en las cárceles, los flamantes miembros de la División Especial de Operaciones Penitenciarias (DEOP) del Servicio Penitenciario tucumano están realizando un adiestramiento exhaustivo focalizado en el manejo de equipos de protección balística.

Esta formación se lleva a cabo en el Centro de Entrenamiento de Alto Rendimiento de la fuerza, situado en la región de El Vallecito-El Cadillal, y busca perfeccionar los procedimientos tácticos, la vigilancia y los movimientos de detenidos, asegurando reacciones contundentes cuando es necesario recuperar el control en los diversos penales de la provincia.

El responsable de la DEOP, Luis López, detalló que la instrucción está dirigida al personal que acaba de sumarse a la División. “Son capacitaciones especializadas y directamente relacionadas con las funciones cotidianas de nuestro sector, como la escolta y el traslado de reclusos, las acciones penitenciarias y las intervenciones en casos donde el personal común queda desbordado, para recuperar la normalidad”, afirmó, mientras observaba los ejercicios que involucran a alrededor de 50 ingresantes jóvenes.

López agregó que la preparación se desarrollará de forma escalonada y permanente. “Este entrenamiento se repetirá mensualmente, tanto para los agentes noveles como para los operadores con experiencia en la División. La meta es que logren el máximo dominio en el uso de armas y en la práctica de tiro, además del conocimiento técnico de los diversos modelos de armamento que está proveyendo el Gobierno provincial, junto con chalecos y cascos antibalas”, explicó.

Estos implementos, subrayó, son cruciales en operaciones delicadas como los traslados de alto peligro desde otras jurisdicciones hacia el complejo penitenciario Benjamín Paz.

Por otro lado, el instructor sargento primero Marcelo Lazarte ofreció precisiones sobre las jornadas de formación. “Estamos poniendo énfasis en dar instrucciones y normas de trabajo al personal recién incorporado a la fuerza especial, para que pueda cumplir misiones específicas y coordinarse con los operadores tácticos veteranos de la División”, comentó.

Resaltó que la DEOP constituye la unidad de élite de último recurso del Servicio Penitenciario, por lo que la velocidad y eficiencia en la resolución operativa son determinantes.

Durante el adiestramiento, los nuevos integrantes adquieren conocimientos relativos al empleo de la logística, la técnica y la táctica indispensables para actuar en contextos críticos, como motines o alteraciones graves de la conducta de los internos.

“Les instruimos paso a paso sobre el uso adecuado del equipamiento y el mantenimiento de los elementos personales, para que, cuando se necesite nuestra actuación, cada operador pueda vestirse el equipo con rapidez y ofrecer una réplica inmediata”, especificó Lazarte.

Para finalizar, el instructor remarcó que los operadores disponen del equipamiento apropiado para hacer frente a cualquier eventualidad dentro del ámbito carcelario. “Emplean equipos anti trauma, protecciones para el torso y las extremidades, cascos y escudos balísticos que posibilitan neutralizar situaciones donde un interno pudiera portar un arma blanca o un objeto contundente que implique una amenaza para el personal”, concluyó.

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