Crimen de Erika Álvarez: ¿por qué la Justicia dictó prisión preventiva para Justina Gordillo si no la acusan del homicidio?

El magistrado Bernardo L’Erario Babot dispuso este lunes el encarcelamiento preventivo por tres meses para Justina Gordillo, de 48 años, quien fue arrestada en el marco de la pesquisa por el asesinato de Erika Álvarez, ocurrido en una casa de la calle Santo Domingo al 1100. La imputada enfrenta cargos por encubrimiento personal y real con doble agravante, aunque no fue acusada de participar directamente en el homicidio.

La resolución judicial acogió íntegramente los planteos del Ministerio Público Fiscal, representado por el fiscal Pedro Gallo, con el apoyo del querellante Carlos Garmendia.

Durante la audiencia, el representante de la fiscalía argumentó que Gordillo habría tenido una participación activa en el ocultamiento del crimen, al colaborar en esconder el cadáver de la víctima, deshacerse de su teléfono celular y asistir a su pareja, Felipe Sosa, para que pudiera fugarse después del hecho.

Los delitos por los que se la acusa son encubrimiento personal y real, con agravantes debido a la gravedad del crimen original y a la condición de empleada judicial de la imputada, quien se desempeña en la Corte Suprema de Justicia.

La defensa, a cargo de los letrados Camilo Atim y María Florencia Abdala, se opuso a la prisión preventiva y, de forma subsidiaria, pidió que se la confinara bajo arresto domiciliario. Sin embargo, el juez rechazó estos planteos y ordenó su encarcelamiento efectivo por un plazo de noventa días.

Fuentes vinculadas a la investigación aclararon que Gordillo no está señalada como autora material del asesinato. Según la hipótesis de la División Homicidios, ella habría sido una de las primeras personas en abandonar el domicilio y su complexión física no le habría permitido someter ni dar muerte a la víctima.

Pese a ello, las hermanas de Erika Álvarez manifestaron que Gordillo había proferido insultos contra la víctima en redes sociales, lo cual incrementó las sospechas sobre su posible rol en el encubrimiento.

La causa indica que, antes del crimen, en la vivienda habría tenido lugar un encuentro sexual grupal en el que participaron Felipe Sosa, Erika Álvarez, Justina Gordillo y al menos uno o dos hombres más que aún no han sido identificados. Además, se indaga la posible participación de otras personas que podrían haber ayudado a mover el cuerpo.

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