Denuncian desmontes ilegales en zonas protegidas de los cerros de Lules

El docente Gustavo Masmud, titular de la organización ambientalista Ave Fénix, formuló graves señalamientos a raíz de las severas inundaciones que afectaron a Lules, fenómeno que incluso provocó el desborde del río sobre la Ruta Provincial 321.
El referente asoció directamente las crecidas con la tala y el desmonte clandestino ejecutado en el pedemonte, específicamente en sectores resguardados por la Ley Provincial de Bosques Nativos N° 8304, que se alinea con la legislación nacional. “Estos eventos catastróficos recurrentes tienen entre sus orígenes la deforestación y la extracción de árboles en áreas protegidas”, manifestó.

CULTIVO DE PALTA. Fotografía satelital en tres dimensiones del área deforestada, denunciada por Gustavo Masmud, quien sostiene que en el lugar se desarrolla una plantación de paltas.

Masmud identificó un proyecto agropecuario de gran escala en una región boscosa de Lules, situada entre los 600 y 900 metros de altitud, clasificada como zona roja donde la normativa veda cualquier actividad de desmonte.
De acuerdo a su relato, se trataría de aproximadamente 68 hectáreas (680.000 metros cuadrados) supuestamente dedicadas al cultivo de palta para el mercado externo, en un campo de propiedad de un empresario de la zona con «vínculos en el ámbito político».

“Estas acciones no se ejecutan en un día. Es imposible que los organismos de control aleguen desconocimiento. La situación es realmente bochornosa”, expresó.
El activista elevó el tono de su crítica hacia la clase política: sostuvo que hay responsabilidad y una connivencia de autoridades municipales y provinciales al permitir el progreso de estos emprendimientos.
Agregó que el hecho fue reportado con anterioridad a la Dirección de Flora y Fauna (específicamente a su director, el Ing. Juan Carlos Parajón) y que incluso se habría abierto un expediente administrativo.
“Han alterado la integridad del cerro para obtener ganancias, pero el perjuicio causado al medio ambiente y a la población es incalculable”, afirmó, mencionando también modificaciones en los causes naturales para formar reservorios de agua artificiales.
Para finalizar, Masmud alertó que lo sucedido en Lules no es un caso excepcional, sino parte de una tendencia que se replica a lo largo de todo el pedemonte tucumano. “De continuar así, hasta quienes no sufrimos inundaciones terminaremos bebiendo agua de pie”, declaró de manera contundente.

Concluyó con un pedido apremiante: detener los desmontes, demandar la recuperación de los suelos con especies autóctonas y poner fin a la “colaboración entre empresarios y funcionarios”, antes de que las consecuencias sean permanentes.

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