Mariano Campero, ex intendente de Yerba Buena, salió al cruce con acusaciones que sacuden el interior de La Libertad Avanza en Tucumán. El dirigente cuestiona duramente al diputado Federico Pelli y al presidente local del partido, Lisandro Catalán, señalándolos de incurrir en irregularidades graves respecto a sus domicilios electorales.
Según Campero, Pelli estaría mintiendo sobre su lugar de residencia. El ex intendente asegura que el legislador no vive en Yerba Buena y que modificó su domicilio en múltiples ocasiones dentro de una misma semana, utilizando oficinas del Renaper para realizar estos cambios. Para Campero, se trata de un delito electoral tipificado en el artículo 137 del Código Nacional Electoral, que sanciona a quienes inscriben falso domicilio con intención electoral.
La documentación con la que contaría Campero revela un patrón de cambios domiciliarios sorprendente. En octubre de 2022, Pelli registró una casa en el Barrio Privado Alto Verde 2. Pasados unos meses, en diciembre, anotó un departamento en la calle Laprida al 500 de San Miguel de Tucumán. El 3 de julio de este año volvió a la vivienda de Alto Verde, pero apenas tres días después, el 6 de julio, consignó avenida Aconquija 1.526, donde están ubicados los locales de la galería de Tennessee.
Este cambio final resulta problemático desde la perspectiva legal. Si Pelli figurara en el padrón electoral de Cebil Redondo en lugar de Yerba Buena, quedaría inhabilitado para postularse como intendente. Además, el domicilio en avenida Aconquija tampoco le permitiría competir, ya que no cumple con el requisito de dos años de residencia que exige la Ley Electoral.
Campero también responsabiliza al mismo funcionario del Renaper que habría facilitado los cambios a Pelli en los trámites de Catalán. El ex intendente ya había denunciado públicamente una «falsificación» de domicilio de Catalán, argumentando que aunque afirma vivir en Tucumán, todos saben que su residencia real está ubicada en otro partido.
La interna libertaria tucumana queda ahora completamente expuesta. Campero, quien llegó a la cámara de Diputados en 2023 como candidato respaldado por Patricia Bullrich, había mantenido un perfil discreto dentro de sus diferencias con otros referentes. Votó a favor de las principales iniciativas del Gobierno nacional: reforma laboral, baja de la edad de imputabilidad, régimen de grandes inversiones (RIGI), ley de bases y paquete fiscal. En noviembre de 2025 se incorporó formalmente al bloque de La Libertad Avanza, junto a otros diputados como Luis Picat de Córdoba y Federico Tournier de Corrientes.
Pelli accedió a su banca diputada este año por la misma fuerza política. Catalán, por su parte, proviene de una trayectoria peronista: fue funcionario del ex presidente Alberto Fernández. Llegó al gabinete de Milei como Ministro del Interior de la mano de Guillermo Francos, ex jefe de Gabinete. Cuando Francos renunció por desacuerdos con Milei, Catalán fue designado en el directorio de YPF. Su compensación en la petrolera estatal fue objeto de controversia hace poco: según detalló el streaming porteño Olga en un programa conducido por Elizabeth «La Negra» Vernaci, donde participaron los periodistas Paulo Kablan y Marcos Aramburu, Catalán percibe 90 millones de pesos.
Simultáneamente, asumió la conducción de LLA en Tucumán. Aunque públicamente no se conocieron roces abiertos entre él y Campero, Catalán siempre mostró cierta distancia respecto a la figura del yerbabuenense. Con los hechos de esta semana, la ruptura interna queda completamente al descubierto.
