El sendero conocido como «Dark Gomero», ubicado en la zona de Horco Molle, se ha convertido en el centro de atención tras el grave accidente sufrido por un menor de 12 años. Quienes practican ciclismo en el lugar y profesores de la actividad han señalado que este circuito exige un alto nivel de destreza, equipamiento de seguridad y bicicletas apropiadas.
«No es un sitio para quienes improvisan; presenta pendientes muy pronunciadas», advirtieron fuentes consultadas, dejando en claro que la complejidad del terreno lo hace apto solo para riders con experiencia. Las características del trayecto, con descensos verticales y obstáculos naturales, lo convierten en un desafío incluso para los más entrenados.
El suceso encendió las alarmas sobre la falta de controles y señalización en áreas naturales protegidas de la provincia, donde cada vez más personas se animan a practicar deportes extremos sin la preparación ni el equipo necesario.
FOTO LA GACETA/DIEGO ARÁOZ
