Diversión en Yerba Buena: el inflable gigante de 300 metros que es furor en Avenida Perón

Desde la distancia, la estructura parece un simple entretenimiento, pero basta aproximarse para descubrir que se trata de una verdadera aventura: una competencia de agilidad, una pista de obstáculos y la oportunidad ideal para recuperar la diversión infantil. En la intersección de avenida Perón y Las Rosas, Zona Xtreme ha montado un recorrido inflable de gran tamaño que atrae a núcleos familiares completos, pandillas de amigos, menores y adultos con ganas de moverse, reír y repetir la experiencia.

La iniciativa se ha posicionado como una de las opciones más populares del verano en Yerba Buena. Consiste en una serie de desafíos hinchables que se extienden a lo largo de 300 metros, diseñados para participantes de 3 a 70 años. Las sesiones duran media hora y tienen un valor de $17.000. Existen combos: dos accesos para dos personas, cada uno de media hora, por $30.000; tarifas grupales para cuatro o más participantes a $12.500 por cabeza; y un precio especial de $12.000 para personas con CUD. El uso de medias antideslizantes es obligatorio; quienes no las tengan pueden alquilarlas por $2.000 o adquirirlas por $5.000.

Un espacio en constante movimiento

Micaela, una de las empleadas del predio, detalló la dinámica del lugar y la afluencia diaria. “La atracción cumple casi un mes desde su apertura y permanecerá hasta abril. Es un parque de juegos inflable enorme. La entrada permite usar la estructura durante 30 minutos por persona. En ese lapso, pueden completar el circuito todas las veces que deseen. También está la modalidad de pase libre, válido para toda la jornada. El horario de apertura varía: algunos días es de 18 a 23 y otros de 19 a 23”, relató.

EN LA FILA. Las familias llegan al lugar para jugar en el primer turno.

EN LA FILA. Las familias llegan al lugar para jugar en el primer turno.

El flujo de visitantes es continuo: “muchas personas vienen todas las noches. Los fines de semana, especialmente los domingos, se llena mucho más”, comentó, y añadió que, lejos de estar orientado solo a los más chicos, los adultos tienen una participación clave: “no es exclusivo para niños. Vienen muchos jóvenes en grupos, y también personas mayores. De hecho, la cantidad de adultos suele superar a la de los chicos”.

El circuito integra diferentes pruebas inflables. “Hay obstáculos, toboganes y varios juegos. La última parte termina en una zapatilla gigante, que es un tobogán muy grande”, describió Micaela.

Carnaval con agua y espuma

Según adelantaron los organizadores, para el fin de semana largo la actividad tendrá un plus especial. “Este sábado, por Carnaval, habrá un volcán de espuma y una pileta de nueve metros al final del recorrido. Será una versión acuática”, anticiparon.

JUEGO. El ingreso se realiza por turnos de 30 minutos, con pulseras.

JUEGO. El ingreso se realiza por turnos de 30 minutos, con pulseras.

La edad no representa una barrera. “Se admite desde los 3 años hasta los 72. Vino un señor de 72 años, en muy buen estado físico, y aguantó mejor que muchos niños”, narró Micaela. Respecto a la duración del recorrido, precisó: “Los chicos lo hacen en 5 o 6 minutos. Los adultos tardan unos 10 minutos, pero no quieren irse: salen y piden volver a entrar”.

Logística y medidas de seguridad

La operación está rigurosamente organizada. “Entran chicos y grandes. Cada monitor controla el tiempo y nos comunicamos por radio. Todo está supervisado y hay personal médico disponible. Los niños menores de 6 años deben ingresar acompañados por un adulto”, explicó la trabajadora. En cada turno participan entre 30 y 40 personas.

La expectativa de los más pequeños

Felipe, de siete años, aguarda su turno con una combinación de nervios y emoción. “Vine con mi tía, mi abuela, mi hermano y mi prima. Es la primera vez que voy a subir y espero que sea muy entretenido. Me gustan las aventuras. Creo que puedo terminarlo”, afirmó.

Antes de entrar, el niño ya imaginaba travesuras. “Mi tía también va a subir y le voy a hacer algunas bromas. La voy a empujar en los toboganes”, contó entre risas. “Tengo muchas ganas de entrar, saltar y jugar”, agregó.

TRESCIENTOS METROS DE DIVERSIÓN. Cientos de niños y adultos ya disfrutaron de la actividad en Las Cañas.

TRESCIENTOS METROS DE DIVERSIÓN. Cientos de niños y adultos ya disfrutaron de la actividad en Las Cañas.

Cerca de allí, un grupo numeroso se ajustaba las medias reglamentarias. Maia, de 12 años, llegó con su hermana Malena, de 10, su primo Alonso, de tres, Genaro, de siete, y su amigo Leandro, de ocho años. “No sabía que era tan grande. Solo lo vi en fotos y pensé que no sería tan extenso. Creo que lo puedo hacer rápido”, expresó, y comentó que la invitación llegó a través de redes sociales. “Mis tíos nos invitaron. Dijeron que lo vieron en internet y vinimos. Estoy entusiasmada, pero también un poco nerviosa”, confesó. Sobre el circuito, adelantó: “Hay muchos obstáculos, se empieza por un lado y se termina en la bota, que es lo último. Son muchas vueltas”.

Agotados pero contentos

Al finalizar el turno siguiente, bajaron despeinadas y sonrientes, Sofía, de ocho años, junto a sus amigas Trini y Martina. “Es espectacular. Me encantó bajar por los toboganes. No quería bajarme. Volvería todos los días”, aseguró la niña.

Martina resumió la vivencia compartida: “somos mejores amigas y hacemos muchas cosas juntas. Nos trajo mi mamá y estamos cansadas pero felices”, dijo. Trini coincidió: “Sí, es muy divertido y el recorrido es súper largo. Me encantó”.

Entre saltos, espuma y risas, el circuito inflable se afianza como uno de los planes predilectos de la temporada estival, donde la edad pasa a un segundo plano y la diversión vuelve a ser la protagonista.

Artículos Relacionados

Últimas Noticias