El policía Eduardo Díaz obtuvo el beneficio de prisión domiciliaria tras permanecer detenido en una celda. El juez de Impugnación, Eudoro Albo, acogió el reclamo de la defensa y autorizó que cumpla el resto de su medida cautelar bajo esta modalidad, a pesar de la oposición fiscal.
Los hechos ocurrieron el 6 de octubre a las 0.30 en una garita ubicada en la esquina de Charcas y pasaje Díaz Vélez, en Tucumán. Díaz, integrante transitorio de la Policía, se encontraba de servicio junto a su compañero Nicolás Albaca Romano, mientras que Marcos Díaz y David Santillán estaban en el exterior. En circunstancias aún por esclarecer, Díaz disparó su arma reglamentaria y el proyectil impactó en el pecho de Albaca Romano. La víctima fue trasladada al Centro de Salud, donde falleció ocho días después.
Inicialmente, Díaz fue imputado el 7 de octubre por tentativa de homicidio agravado por el uso de arma de fuego y se le impuso prisión preventiva por dos meses. Sin embargo, esta semana el fiscal Carlos Sale reformulará los cargos a causa del fallecimiento de Albaca Romano.
Fabricio Caruso, abogado defensor de Díaz, sostuvo que desde el principio han argumentado que se trató de una muerte accidental y que no existen los riesgos procesales que justifiquen el encarcelamiento. Con esta postura consiguió que el juez Albo hiciera lugar al planteo y modificara la medida cautelar.
Sale, quien se opuso a la concesión del arresto domiciliario, indicó que la investigación aún requiere múltiples diligencias para avanzar. Entre las pruebas pendientes se encuentran:
- Informes de la autopsia
- Pericias balísticas
- Análisis de residuos de disparo (stubs)
- Resultados de la extracción de información de dispositivos electrónicos mediante tecnología UFED
- Informes bancarios para establecer si existieron transferencias antes del hecho
- Relevamiento de cámaras de seguridad

