Los responsables del evento que tuvo lugar el pasado sábado en Altos de San Javier emitieron un comunicado oficial con el objetivo de refutar las versiones circulantes en los últimos días. Afirmaron que se trata de una operación de descredito dirigida contra las empresas que organizan este tipo de encuentros.
“Con respecto a la denuncia publicada sobre un presunto abuso durante el evento, informamos que, tras las verificaciones pertinentes y la recolección de evidencia, incluyendo audios y testimonios clave, se ha constatado que dicha acusación es falsa”, expresaron en el documento suscrito por Zenith Club, la empresa a cargo. “Las mismas personas involucradas han admitido que los hechos no sucedieron de la manera en que fueron planteados en un primer momento”, agregaron.
El hecho en cuestión fue efectivamente denunciado por la madre de una joven de 14 años en el Hospital de Niños. La mujer, cuya identidad se preserva al igual que la de la presunta víctima, manifestó a la Policía que la adolescente, bajo los efectos del alcohol, habría sido abordada por dos jóvenes cuando se dirigía a los sanitarios. La profesional médica que la examinó, según información a la que accedió este medio, halló lesiones compatibles con un abuso. No se conoció si la denunciante persistió con la acción legal. Al ser un delito de acción privada, no está obligada a hacerlo.
“Como compañía organizadora, queremos manifestar que no tenemos ni hemos tenido intervención alguna en la creación o difusión de dicha versión inexacta, ni en ningún tipo de situación que vulnere la integridad de los asistentes”, sumaron en el escrito difundido a través de redes sociales.
En el texto, también destacaron: “Nuestra prioridad en cada evento es la seguridad y el bienestar del público”. El espacio donde se desarrolló la reunión es un salón de eventos que, al parecer, alquila sus instalaciones para que terceros organicen actividades. La convocatoria del sábado, según pudo conocer este diario, habría reunido entre 800 y 900 personas, de las cuales más del 90% serían menores de edad. De acuerdo con fuentes municipales, la capacidad autorizada del establecimiento sería de 400 personas.
Al tomar conocimiento de la denuncia, varios padres manifestaron que se comercializaron bebidas alcohólicas. Uno de ellos afirmó que su hija pagó $300.000 por una mesa en el sector VIP. Además del lugar reservado, los organizadores les entregaban una botella de vodka o champagne, bebidas energizantes y jugos para su consumo. “Realmente es increíble lo que hacen estos individuos. Después de leer lo publicado, hablé con mi hija y me relató que ese día se vendió alcohol sin control y que había tanta aglomeración, que los tragos los preparaban sin hielo”, narró Fernando Gutiérrez.
“Contamos con personal de seguridad, controles de acceso y protocolos establecidos para prevenir cualquier situación de riesgo. Operamos siempre bajo la convicción de ofrecer espacios de entretenimiento responsables y seguros”, se puede leer en otro segmento del comunicado de Zenith Club.
“Lamentamos profundamente el daño reputacional que esta situación ha generado, no solo hacia nuestra empresa, sino también hacia todas las personas que integran nuestro equipo de trabajo. Reafirmamos nuestra disposición absoluta a colaborar con cualquier instancia que sea necesaria para esclarecer los hechos”, sostuvieron los organizadores.
“Nos enfrentamos a un problema muy grave que requiere una respuesta rápida”, señaló Ileana Dulout, secretaria de Seguridad de Yerba Buena. “En este caso, como en otros, nos enteramos por redes sociales de la fiesta y reforzamos los operativos en la zona. Es muy complejo porque no tenemos facultad para ingresar a estos encuentros que, aunque se realicen en un salón, son eventos privados”, añadió la funcionaria.
La secretaria de Seguridad indicó que los organizadores deben verificar que los participantes sean mayores de 18 años tanto para el ingreso como para la venta de alcohol. “Les exigimos que el control sea con documento físico, no de manera virtual, para que sea efectivo”, indicó. “A veces, no siempre, te piden documento. Pero no hay un chico que no tenga uno adulterado. Hay varias aplicaciones que permiten modificarlo. Incluso podés tener uno como si fuera de Mi Argentina”, reconoció Lautaro (17).
“Desde hace bastante tiempo actuamos de esta manera con la Policía. También venimos insistiendo con el IPLA para realizar procedimientos conjuntos y evitar que se concreten estas fiestas donde se vende alcohol a menores”, añadió Dulout en una entrevista con este medio. “Por la cantidad de concurrentes que hubo, vamos a iniciar una investigación para determinar si se respetó la capacidad autorizada. Sospechamos que podría haberse superado el aforo permitido”, comentó.
