A los 19 años, Simón Pfister está a punto de concretar uno de sus anhelos más antiguos: disputar una semifinal del Regional del NOA con Tucumán Rugby. El joven jugador, quien se destacó como máximo tryman del Mundial M-20 en Georgia y debutó profesionalmente con Tarucas, logró que el equipo tucumano clasificara entre los cuatro mejores tras superar a Universitario en la última fecha de la fase regular.
La victoria frente a los estudiantes fue el punto final de una remontada que parecía improbable semanas atrás. Tucumán Rugby atravesaba un inicio complicado del torneo, con sus posibilidades de clasificación reducidas, pero logró revertir la situación en los tramos finales. En el encuentro decisivo, el equipo verdinegro dominó la primera mitad, aunque Universitario reaccionó en el complemento y llegó a ponerse adelante. La definición requirió carácter del plantel, que encontró la manera de recuperar el control y asegurar el pase a semifinales.
Para Pfister, esta clasificación representa algo particularmente significativo. «Era un año que, si te lo ponían hace un par de años, era un sueño. Uno siempre de chico quiere jugar en Primera y poder jugar una semifinal. Creo que es lo más lindo que puede pasar», manifestó el jugador después del partido.
El recorrido de Pfister en 2026 ha sido extraordinario. Tras brillar en el certamen mundial juvenil, donde apoyó ocho tries, debutó en el Súper Rugby Américas con Tarucas. Sin embargo, la oportunidad de jugar en Tucumán Rugby conserva un valor especial para él. Es hijo de Martín Pfister, exjugador de Los Pumas y referente del club, y en 2025 fue capitán de la M-19 que disputó el Veco Villegas bajo la dirección de su padre.
Sobre el desempeño colectivo en el torneo, Pfister reflexionó: «Habíamos empezado no como queríamos el torneo, no como este club lo hace siempre. Pero son años. Nos habíamos propuesto ir partido a partido y creo que nos terminó saliendo». El plantel decidió abandonar los cálculos y concentrarse exclusivamente en cada compromiso, estrategia que resultó efectiva para alcanzar las semifinales.
Respecto a los rivales que espera en esta fase, el jugador fue cauteloso. «El Regional tiene muy buen nivel. Los otros tres equipos que están clasificados también son muy buenos. Son partidos decisivos ya», advirtió, sin dejarse llevar por la euforia de la clasificación.
A pesar de sus logros internacionales y su proyección en el profesionalismo, Pfister enfatiza la importancia de mantenerse enfocado. «Siempre hay sueños, objetivos. Hay que ir paso a paso y disfrutar de este proceso», señaló, reconociendo que aún tiene nuevas aspiraciones por delante.
Con una semifinal del Regional del NOA a dos victorias de distancia, el joven se encuentra a la orilla de escribir uno de los capítulos más especiales de su carrera. Después de conquistar escenarios internacionales y comenzar su camino en el rugby de alto rendimiento, vuelve a encontrarse con aquella ilusión que nació en las canchas de Tucumán Rugby. El chico que alguna vez soñó con jugar en Primera ahora lucha por levantar el trofeo regional.

