La carrera rumbo a las elecciones municipales de 2027 en Yerba Buena ya tiene movimiento. El intendente Pablo Macchiarola confirmó públicamente su intención de competir por la reelección y buscar un nuevo mandato que le permita continuar con el plan de gestión que desarrolla en el municipio.
En diálogo con LA GACETA, Macchiarola reflexionó sobre el escenario político actual donde múltiples espacios comienzan a perfilar sus candidatos. «De repente aparecen candidatos por todas partes. Todos quieren vivir en Yerba Buena, todos quieren ser candidatos e intendentes. Pero no es para cualquiera», expresó el jefe municipal al analizar la competencia que se avecina.
La provincia aceleró los tiempos electorales cuando el gobernador Osvaldo Jaldo estableció que los comicios se realizarán el 9 de mayo de 2027. Este adelantamiento terminó de gatillar el inicio formal de la carrera política. «Claramente, cuando el gobernador puso la fecha del 9 de mayo, todos los espacios calentamos motores y ya estamos en etapa electoral», reconoció Macchiarola, aunque remarcó que su compromiso prioritario sigue siendo la administración municipal.
Desde su perspectiva, gobernar mientras se compite implica un esfuerzo adicional, pero considera que el desempeño en la gestión constituye la mejor herramienta de campaña. «Para eso nos eligió el vecino en 2023, porque es nuestra obligación», afirmó.
En cuanto al mapa político provincial, Macchiarola respaldó la candidatura de Mariano Campero a la Gobernación dentro del espacio de Cambia Tucumán. El diputado nacional ya mantiene contactos con más de 30 aspirantes a delegados comunales y tiene previsto recorrer las 93 comunas y los 19 municipios tucumanos. «Lo veo bien, lo veo motivado, lo veo con ganas», comentó sobre Campero.
Respecto a La Libertad Avanza, el intendente cuestionó la postulación de Federico Pelli para la intendencia, alegando que no cumpliría con los requisitos de residencia que exige la normativa electoral. Este factor podría obligar al espacio a buscar otro candidato.
El peronismo representa otro frente importante en la disputa. Macchiarola observó una fragmentación interna con al menos tres dirigentes con aspiraciones de competir por la intendencia, lo que contradice los discursos de unidad. «Yo veo que hay al menos tres candidatos a intendente del peronismo», señaló, describiendo la cohesión del sector como «pegada con alambre» o «con chicle».
Para enfrentar la contienda, el intendente apunta a las obras públicas y servicios urbanos como principales argumentos electorales. Entre los proyectos que destaca figura la pavimentación de calles, la instalación de luminarias LED, la recuperación de espacios públicos y el funcionamiento del Munibús que articula diferentes sectores de la ciudad.
En materia de parques, Macchiarola resaltó dos emprendimientos de envergadura: uno de ocho hectáreas en La Olla y el Parque Prebisch, de 22,5 hectáreas, desarrollado en conjunto con la Universidad Nacional de Tucumán.
El crecimiento acelerado del municipio presenta nuevos desafíos urbanos que requieren atención. El tránsito, la apertura de nuevas arterias y el ordenamiento territorial figuran entre las prioridades para los próximos años. Macchiarola mencionó la necesidad de avanzar con nuevas dársenas de giro, manos únicas, apertura de calles y pavimentación en arterias estratégicas. «Tenemos muchos desafíos pendientes», reconoció.
