La iniciativa tucumana denominada Superespacio puso en marcha sus actividades durante marzo, constituyéndose como un laboratorio intensivo pensado para el desarrollo de propuestas culturales. Este programa, que tiene al frente a María Lobo, Rodro Cañás y Bruno Juliano, articula la literatura con las artes visuales y la reflexión teórica. Su objetivo es ofrecer herramientas, acompañamiento y debate colectivo a escritores y artistas que se encuentran en pleno proceso de producción. Aquella primera etapa ya finalizó, aunque en las próximas semanas dará comienzo la siguiente.
«Tras haber concretado una primera experiencia durante el otoño de 2026, Superespacio lanza la convocatoria para su ciclo de Primavera. Más que un simple taller, la iniciativa se ha consolidado como un punto de reunión donde artistas, escritores, investigadores, docentes y personas de diversas disciplinas comparten una jornada mensual dedicada a la reflexión, el diálogo y el desarrollo de procesos creativos», explicó Juliano, quien oficia de coordinador y además posee un Doctorado en Humanidades con especialización en Historia del Arte, siendo profesor de Historia del Arte Contemporáneo en la Facultad de Artes de la UNT.
El laboratorio se fundamenta en una premisa simple: las preguntas más interesantes suelen emerger cuando una imagen se cruza con un texto, una melodía, un film o una charla. A partir de esa base, Superespacio plantea un intercambio entre literatura, historia del arte y prácticas artísticas actuales con el fin de crear nuevas maneras de imaginar y producir.
Dentro de este contexto, se maneja una lógica especial: hay algo que se resguarda, que no se expresa por completo. Se revela una parte, apenas lo indispensable. En un laboratorio donde todo se entremezcla, ese espacio de pausa se vuelve crucial. Al no identificar del todo de quién es «la cosa» —un libro, una pintura, una exposición, una escritura— se inaugura un terreno diferente, más libre y más fértil. Un lugar que despierta el deseo, la curiosidad y las ganas de descubrir qué sucede allí. Como una casa negra con puerta amarilla, sí, la casa de las palmeras.
Cómo fue la primera
En su edición inicial se conformaron dos grupos de trabajo y se confirmó el potencial de este formato. Entre las experiencias que surgieron en ese proceso, una resulta particularmente ilustrativa: un participante llegó con el objetivo de revisar una novela ya terminada y, influido por la dinámica del laboratorio, terminó dando forma a un proyecto completamente diferente, un libro de cuentos escrito en colaboración con su hija. Más que encauzar los proyectos hacia un resultado predefinido, Superespacio busca generar las condiciones para que surjan recorridos inesperados.
La convocatoria está orientada tanto a quienes ya tienen una práctica artística o literaria como a aquellos que simplemente desean acercarse a estos campos desde otra perspectiva. No se exige formación académica previa ni la presentación de un proyecto en curso. También pueden participar personas interesadas en la historia del arte, la literatura y las prácticas artísticas contemporáneas, hallando en Superespacio un entorno de aprendizaje, intercambio y diálogo.
Cada sesión combina lecturas, ejercicios prácticos, imágenes, música, bocetos, maquetas y charlas extensas. La propuesta concibe la creación como un proceso colectivo, donde diferentes disciplinas se influyen entre sí y permiten observar los proyectos propios desde ángulos inesperados.
Además de Juliano, María Lobo es escritora con varias obras publicadas y Rodro Cañás es un artista visual con múltiples reconocimientos. Superespacio aplica una metodología basada en el diálogo constante entre tres miradas complementarias. Esa particularidad se ha transformado en un sello distintivo de los artistas de Superespacio: la conversación como espacio de pensamiento, de escucha y de concreción.
Esta dinámica ha comenzado a expandirse. Durante agosto, Superespacio llevará a cabo una edición virtual en el marco de los laboratorios de la Fundación FILBA. Asimismo, el equipo fue invitado a la provincia de La Rioja para desarrollar una experiencia del laboratorio. Ambas actividades se concretarán de manera independiente y no alteran la convocatoria que actualmente está abierta para la edición en Tucumán.
Inscripciones
La edición Primavera comenzará en agosto y se desarrollará de forma presencial, un sábado al mes, en Yerba Buena.
Las postulaciones estarán abiertas hasta el miércoles 16 de julio.
Más información e inscripciones:
Instagram: @superespacio.t
Correo: [email protected]
