
El domingo, en los 21K Yerba Buena, Valentina Velardez ratificó que está viviendo el pico de su carrera deportiva. La corredora oriunda de Concepción se impuso en los 10 kilómetros de la competencia y sumó un nuevo logro a una temporada repleta de consagraciones nacionales, registros personales y una convocatoria que modificó su año por completo: fue citada para defender los colores de Argentina en el Iberoamericano U20 que se celebrará en Lima, Perú, entre el 19 y el 21 de junio. Pero este sueño viene acompañado de un gran desafío económico, ya que necesita juntar los fondos para viajar y competir.
“Llegué con la idea de disfrutar y después ver qué pasaba”, comentó Velardez a LA GACETA tras adjudicarse la prueba en el corazón de Yerba Buena. Pocos días antes había deslumbrado en Concepción del Uruguay, Entre Ríos, donde se coronó campeona nacional Sub 20 en las distancias de 5.000 y 3.000 metros, confirmando su extraordinario presente junto a su preparador, Gustavo Herrera, del Sombra Team de running.
“No puedo más de alegría por todo el esfuerzo que estamos haciendo con el ‘profe’”, expresó la joven de 19 años, que ya se perfila como una de las figuras emergentes más importantes del atletismo argentino. En los 5.000 metros cronometró 17 minutos, dos segundos y 41 centésimas, y luego repitió la victoria en los 3.000 metros compitiendo con atletas de distintas provincias.

Sin embargo, en medio de las celebraciones llegó una noticia que encendió las alarmas. La atleta tucumana fue elegida para formar parte de la selección argentina que viajará a Lima, pero una porción considerable de los costos debe ser cubierta por los propios competidores.
Rifas y competencias para reunir el dinero
“Necesitamos juntar alrededor de $690.000 para poder viajar”, detalló la velocista. La situación movilizó de inmediato a su círculo familiar, que empezó a organizar sorteos y otras actividades con el fin de conseguir el dinero. “No quiero perder la chance de vestir la camiseta de Argentina”, afirmó.
Además, su club de atletismo preparó un cross running benéfico que tendrá lugar el lunes 25, desde las 9.30, con la intención de juntar fondos no solo para el viaje de Velardez al Iberoamericano, sino también para Andrea Galván, quien busca financiamiento para competir en el Espartatlón de Grecia.

Sus inicios
Detrás de este presente dorado de “Valen” hay una historia que tomó a todos por sorpresa. Hace solo tres años no imaginaba dedicarse al atletismo de manera profesional. Todo empezó cuando acompañaba a su madre a caminar y un entrenador notó sus aptitudes físicas. “Fui a probar al otro día, me gustó y decidí quedarme”, contó.
Desde ese momento, la evolución fue vertiginosa. Llegaron las prácticas más intensas, las carreras y después los títulos a nivel nacional. Hoy su nombre comienza a resonar en el ámbito del atletismo argentino gracias a sus marcas, su constancia y su proyección.
En Yerba Buena lo volvió a demostrar. Corrió la mayor parte de la carrera con serenidad y aceleró el ritmo en los tramos finales para asegurarse el triunfo. “Los primeros cinco kilómetros los hice tranquila y después apreté un poco”, detalló sobre la táctica empleada.
A pesar de los éxitos que está cosechando, Velardez se muestra sin estridencias. “Todo lo que está pasando me alegra mucho, aunque también genera algo de nervios”, confesó. Como sucede con tantos deportistas del interior del país, la mayoría de los gastos se solventan con esfuerzo propio. Por eso, su principal objetivo hoy no es solo seguir ganando competencias, sino también conseguir los recursos necesarios para viajar a Perú y cumplir una de sus grandes ilusiones.
