El recorrido del horror: las cámaras que captaron al exmilitar Sosa trasladando el cuerpo de Érika

La investigación judicial establece que el hecho criminal se inició durante la noche del 6 de enero. La víctima, Érika, fue vista por última vez ingresando a la vivienda de Sosa, ubicada en la calle Santo Domingo al 1100, en Yerba Buena. Allí habría perdido la vida entre esa jornada y la madrugada siguiente, a causa de heridas extremadamente graves en la cabeza.

La línea de tiempo del desecho (7 de enero)


El reporte de la Unidad de Análisis Criminal describe una operación con movimientos circulares, planeada para eludir las cámaras de vigilancia de la fachada de la casa:

10:33 hs – La distracción: Se capta a un individuo depositando una bolsa en la parte trasera de la camioneta. Sosa se dirige hacia el oeste, pero se pierde del ángulo principal de grabación.

La carga clandestina: Durante un lapso de 23 minutos, el sospechoso habría accedido por el fondo de su terreno (calle Guyanas) para subir el cadáver de la joven, evitando así los sistemas de seguridad de la entrada principal.

10:57 hs – Comienza el trayecto: El vehículo vuelve a aparecer, esta vez viniendo desde la calle Guyanas. Sosa maneja con la ventanilla abajo, un detalle que facilitó su reconocimiento positivo.


11:47 hs – El destino final: La Amarok ingresa al Barrio Manantial Sur. Permaneció estacionada en el lugar durante aproximadamente diez minutos, tiempo estimado como suficiente para abandonar el cuerpo sin vida.


12:15 hs – El retorno: Sosa regresa a su domicilio tras completar un itinerario que incluyó la Avenida Aconquija y el Camino de Sirga.


La implicancia de una funcionaria y las acciones para ocultar el crimen

El expediente no solo se centra en el presunto autor material. Existen fuertes indicios sobre personas de su círculo cercano:

Justina Gordillo: Funcionaria de la Corte Suprema de Justicia de Tucumán. Estuvo presente en la vivienda la noche del homicidio y retornó al mediodía del día 7, cuando el cuerpo ya había sido desechado. Se le atribuye haber facilitado las llaves del rodado a otras personas para que fuera trasladado a la localidad bonaerense de Pilar, en un intento por eliminar pruebas.

Navarro (Presunto cómplice): Habría recibido una llamada de Sosa cerca de las 6:50 de la mañana, donde este le habría confesado que tenía un «problema» con una mujer. Es investigado por su posible participación en la desaparición del teléfono móvil de la víctima.

Huida y aprehensión

Tras cometer el delito, Sosa buscó escapar. El 9 de enero partió hacia Pilar luego de adquirir una motocicleta de gran cilindrada, confiando en que la logística desplegada con la Amarok y la colaboración de Gordillo le brindarían impunidad. No obstante, el rastreo mediante tecnología satelital y el examen exhaustivo de las filmaciones de seguridad de Yerba Buena y la capital tucumana terminaron por derrumbar su versión de los hechos.

En la actualidad, se encuentran cuatro personas privadas de su libertad en una causa que la Justicia provincial pretende elevar a juicio oral con la mayor rapidez, bajo la tipificación de femicidio agravado.

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