El jefe comunal de Yerba Buena, Pablo Macchiarola, se refirió a su futuro en la escena política tucumana, expresando su interés en presentarse a la reelección en 2027, argumentando que existen proyectos de largo aliento que requieren continuidad. En paralelo, manifestó un firme apoyo a Mariano Campero, señalando que su eventual llegada a la Gobernación es un objetivo de mayor peso que su propia permanencia en el cargo.
Consultado sobre la relación con el espacio La Libertad Avanza de cara a los próximos comicios, analizó: «Si las fuerzas no peronistas no logran construir acuerdos, establecer consensos y presentar una propuesta unificada al electorado, la tarea se vuelve muy cuesta arriba. La historia es testigo: el peronismo lleva cuatro décadas al frente de la provincia».
En ese sentido, adelantó que el trabajo de articulación debe comenzar desde ahora, aunque aclaró: «Mi prioridad absoluta sigue siendo la gestión municipal y dar respuestas a los vecinos. Faltan catorce meses de administración, pero debemos hacer todos los esfuerzos para que esa unidad se concrete«.
«Soy un defensor de las libertades, y obviamente prefiero que las críticas se basen en hechos reales, algo que no siempre sucede. Quien decide involucrarse en la vida pública sabe que está expuesto a comentarios a veces injustos; hay que tener fortaleza para seguir trabajando. Al final, será la ciudadanía la que juzgue si nuestra labor fue buena, regular o deficiente», reflexionó sobre los ataques recibidos desde sectores de La Libertad Avanza en redes sociales.
«Existen casos de concejales electos con apenas 1.500 votos en ciudades de 100 mil habitantes, una distorsión vinculada al sistema electoral actual. La proliferación de listas colectoras genera una dinámica particular. Consideramos que la boleta única sería un mecanismo más transparente y representativo», finalizó respecto al panorama político provincial.
