Escuchar nota

SOSPECHOSO. Felipe “El Militar” Sosa aparecería en tres expedientes vinculados a la comercialización de éxtasis y flores de marihuana.
En una nueva declaración que aporta elementos al complejo caso, Justina Gordillo, empleada del Poder Judicial, ratificó ante los investigadores las actividades ilícitas de Felipe Sosa, alias “El Militar”. Según su testimonio, el sospechoso se dedicaba a la venta de pastillas de éxtasis.
Esta confirmación judicial se suma a las versiones que ya había proporcionado el entorno familiar de Érika Antonella Álvarez, la joven desaparecida cuyo caso mantiene en vilo a la provincia. La declaración de Gordillo refuerza la línea de investigación que vincula a Sosa con el narcotráfico en la zona de Yerba Buena.
Los expedientes en los que aparece mencionado el apodado “El Militar” no se limitan a una sola causa. De acuerdo a los datos recabados por este diario, Sosa está vinculado a al menos tres investigaciones separadas, todas relacionadas con el tráfico de drogas sintéticas y marihuana de alta calidad.
La fuente judicial, que accedió a los detalles de la causa, explicó que el testimonio de Gordillo es considerado de alto valor por los fiscales a cargo, Agustín Chit entre ellos. Su relato aporta una pieza más al rompecabezas sobre las actividades y el círculo cercano del principal sospechoso en la desaparición de Álvarez.
La investigación, que combina la búsqueda de la joven con la pesquisa por narcotráfico, avanza en múltiples frentes. Las declaraciones de testigos claves, como la de la empleada judicial, permiten a los investigadores trazar un mapa más claro de las operaciones ilícitas y las posibles motivaciones detrás del hecho.
Mientras tanto, la familia de Érika y la comunidad de Yerba Buena continúan a la espera de novedades. Cada nueva declaración, como la de Gordillo, reaviva la esperanza de encontrar respuestas y, al mismo tiempo, expone la penetración de redes del narcotráfico en la región tucumana.
