Homicidios narco en Tucumán: los casos más impactantes y su impacto actual

Desde hace más de dos décadas, los crímenes asociados al tráfico y consumo de estupefacientes se han instalado en el centro de la crónica policial tucumana. Muertes de adictos a manos de vendedores, enfrentamientos sangrientos por el control de zonas, ajustes de cuentas y asesinatos durante robos de droga forman parte de una realidad que refleja la expansión del narcotráfico en la provincia, un espejo de lo que ocurre a nivel país.

No obstante, en los últimos años se han producido hechos que pusieron en evidencia la capacidad de estas organizaciones para ejecutar delitos y entorpecer las pesquisas. Algunos lograron resolverse; otros permanecen en la más absoluta impunidad.

El crimen de Mansilla

Adrián Mansilla fue secuestrado en agosto de 2003 cerca de la ex Terminal de Ómnibus por varios sujetos. Dos meses más tarde, gracias a la declaración de un colaborador, la Policía encontró su cadáver enterrado en un paraje llamado Sauce Guacho. Por este homicidio recibieron condena siete personas, entre ellas Miguel Ángel “Piki” Orellana, hermano de conocidos dirigentes de Famaillá.

A pesar de las sentencias, el motivo del crimen nunca se aclaró por completo. La teoría principal indicaba que Mansilla, empleado de Orellana, le habría sustraído dinero a su patrón, aunque siempre circuló la versión de que en realidad se habría apropiado de al menos medio kilo de cocaína.

El caso generó controversias: los familiares de la víctima llegaron a un acuerdo económico con Orellana y abandonaron la querella poco antes del juicio. Además, los oficiales que lideraron la investigación fueron dados de baja sin mayores fundamentos, mientras que otros agentes fueron reasignados a áreas que no correspondían a su expertise.

Una trampa mortal

El 30 de marzo de 2015, los sargentos Alberto Antonio Valdez y Ángel Ernesto Véliz, aunque no estaban de servicio, acudieron al llamado de un vecino que reportó una situación extraña en el acceso a una localidad. Al arribar al sitio, fueron fusilados.

Tres individuos fueron detenidos por el hecho. La fiscala Adriana Reinoso Cuello mantuvo la hipótesis de que los policías habían descubierto una operación de compraventa de drogas. El tribunal confirmó parcialmente esta línea, aunque determinó que solo uno de los acusados había participado.

El imputado Sebastián Jaime declaró que los autores materiales fueron Nicolás Orellana y Samuel Morales, hijo y ex yerno de “Piki” Orellana, respectivamente. El juicio condenó únicamente al testigo clave y ordenó indagar a los nuevos señalados. Sin embargo, esa línea investigativa no progresó, pese a cobrar fuerza tiempo después cuando Morales fue procesado por narcotráfico en la Justicia Federal.

Un descubrimiento atroz

El 14 de febrero de 2018, Cynthia Moreira salió de su hogar para ir a una despedida de soltero. Días después, su cuerpo fue hallado en el fondo de una casa abandonada en Villa Alem. La joven trans había sido golpeada, descuartizada, metida en una bolsa de residuos y abandonada en el lugar.

La pesquisa también evaluó una posible conexión con el narcotráfico. El único detenido tenía vínculos con el clan Díaz, una banda vinculada al menudeo en la zona. No obstante, ante la ausencia de pruebas contundentes, fue absuelto en un proceso que dejó al descubierto graves fallas en la investigación.

En La Invernada

El 12 de marzo de 2021, un grupo irrumpió en la vivienda de Víctor Hugo Brito, donde lo torturaron y lo ejecutaron con un tiro en la nuca. Minutos más tarde, interceptaron a su hijo Gonzalo, de 19 años, que se desplazaba en un Volkswagen Gol. El joven fue llevado a un cañaveral, asesinado de un disparo en la cabeza y dejado dentro del automóvil, que luego fue incendiado.

Aunque la familia negó cualquier vínculo con el narcotráfico, el fiscal Miguel Varela reunió indicios que apuntan en esa dirección. Investigó a narcos condenados en el sur provincial, conectados con la venta de drogas en Alberdi, y sigue requiriendo herramientas para extender la pesquisa a otras jurisdicciones.

Según la causa, las víctimas podrían haberse apropiado del cargamento de un vuelo clandestino o haber incumplido un acuerdo por una gran cantidad de estupefacientes. Es el único expediente que permanece activo.

Un doble homicidio

Esta localidad es un punto clave de la llamada “Ruta de los Valles”, el corredor donde se realizaron más secuestros de cocaína durante 2025. En marzo de 2022 fueron asesinados en Las Mesadas Luis “Chano” de la Vega y su hijo Facundo.

El cuerpo del padre fue encontrado el 25 de febrero en un paraje de Santa Lucía; el del hijo, al día siguiente, a pocos metros. La fiscala Mónica García llevó la investigación, donde se analizaron varias hipótesis sin que ninguna pudiera probarse. Algunas versiones señalaron que “Chano” habría brindado apoyo logístico a bandas que trasladaban droga por esa ruta. El doble crimen sigue sin resolverse.

Sin rastros

Hace casi un año, Manuel “Chuky” Zárate fue visto por última vez. El joven, con graves problemas de adicción, habría robado el teléfono a un vendedor de Aguilares, quien presuntamente ordenó su muerte. Desde entonces, no se supo más nada de él.

Luego de varios meses, la causa pasó al fiscal Diego Hevia, que subroga una fiscalía de Concepción. Los familiares del desaparecido –que aseguran seguir recibiendo amenazas por reclamar justicia– denunciaron la existencia de un manto de protección policial y política alrededor del caso.

Artículos Relacionados

Joven de 31 años fallece en violento accidente entre dos autos en Acheral

Un grave siniestro vial registrado durante la mañana del...

Resultados de la quiniela de Tucumán: sábado 24 de enero

```htmlQuiniela de TucumanMatutina - sábado,...

Jaldo crea el «Instituto para Menores Cura Brochero», en Benjamín Paz

En un movimiento trascendental para reorganizar el sistema de...

Últimas Noticias