Detenido en Benjamín Paz: “El Militar” pasa su primera noche tras las rejas

Este lunes se confirmó que Felipe Sosa, alias “El Militar”, señalado como principal sospechoso del asesinato de Érika Antonella Álvarez, ya se encuentra detenido y alojado en la Unidad Penitenciaria de Benjamín Paz, tras ser trasladado desde la provincia de Buenos Aires.

La información fue confirmada luego de una reunión realizada en Casa de Gobierno, encabezada por el vicegobernador a cargo del Poder Ejecutivo de Tucumán, Miguel Acevedo, junto al ministro de Seguridad Eugenio Agüero Gamboa, el subjefe de Policía Roque Yñigo y el director de Unidades Especiales, comisario general Fabio Ferreyra. Allí se interiorizaron sobre los avances de la causa que investiga el crimen de la joven, hallada sin vida en un basural de Manantial Sur.

Según se informó oficialmente, la detención de Sosa, de 51 años, fue concretada en la localidad bonaerense de Pilar, en el marco de una investigación llevada adelante por la División Homicidios de la Policía de Tucumán, con la colaboración de la Policía Federal Argentina. Tras cumplirse los exhortos judiciales correspondientes, el acusado fue trasladado a Tucumán y quedó alojado en el penal de Benjamín Paz. El periodista José Inesta, de Todo Noticias, difundió imágenes del momento del traslado.

Luego del encuentro, Acevedo confirmó oficialmente la aprehensión: “El sospechoso que teníamos por la muerte ocurrida en Manantial Sur ha sido detenido en Buenos Aires y ya fue trasladado a Tucumán”. Además, detalló que el operativo fue resultado de un trabajo conjunto entre fuerzas provinciales y federales, y destacó el seguimiento permanente del gobernador Osvaldo Jaldo durante todo el proceso investigativo.

Por su parte, el ministro Agüero Gamboa resaltó la coordinación entre el Ministerio Público Fiscal, la Justicia y las fuerzas de seguridad. “Este es un primer paso para esclarecer este delito. Si surgen otros hechos delictivos en el marco de la investigación, se pondrán a disposición de la Justicia todas las pruebas necesarias”, señaló, subrayando la necesidad de preservar las garantías constitucionales para arribar a una sentencia ajustada a derecho.

En la misma línea, Yñigo destacó el despliegue inmediato de la fuerza policial desde el inicio del caso. “Desde el mismo momento del hecho, la División Homicidios, la Dirección General de Investigaciones y gran parte de la Policía de Tucumán estuvieron abocados a la investigación”, afirmó.

Las hipótesis del caso

Mientras la causa avanza en su etapa inicial, se manejan tres hipótesis principales:

La primera sostiene que Érika Álvarez habría sido asesinada durante una fiesta privada en Yerba Buena, en la que habrían participado personas vinculadas al poder y de alto nivel económico.
La segunda línea investigativa apunta a que la joven habría decidido alejarse del ambiente que frecuentaba y de las adicciones, lo que podría haberla puesto en riesgo frente a personas relacionadas con el narcotráfico.
La tercera hipótesis, considerada la más compleja de probar, indica que la víctima podría haberse quedado con droga o con dinero producto de la venta de estupefacientes que no le pertenecían.

Con el principal sospechoso ya detenido en Tucumán, la investigación continúa bajo estricta reserva judicial, mientras la sociedad tucumana espera el esclarecimiento total del crimen.

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