La Fundación Bases se presentó públicamente el 30 de septiembre en Tucumán, con Manuel Novillo al frente de la iniciativa. Se trata de un espacio de reflexión que retoma el legado del pensador Juan Bautista Alberbi para impulsar nuevas formas de cooperación social en la provincia.
Durante el encuentro fundacional, Novillo compartió sus impresiones sobre un taller que convocó a aproximadamente 40 participantes provenientes de distintos sectores: empresarios como Rosendo Grobocopatel, emprendedores, activistas, intelectuales y autoridades públicas, entre ellos el intendente de Yerba Buena, Pablo Macchiarola, y el legislador Manuel Courel.
El dirigente planteó una reflexión incisiva sobre las fortalezas y debilidades de la sociedad tucumana. Según su análisis, los habitantes de la provincia demuestran solidaridad, creatividad y madurez intelectual, pero enfrentan limitaciones importantes a la hora de articular esfuerzos colaborativos que trasciendan los intereses individuales. Novillo remarcó que esa fragmentación puede obstaculizar el aprovechamiento de oportunidades y la coordinación de acciones conjuntas capaces de generar cambios significativos.
Un eje transversal de las conversaciones fue la relación que existe entre la sociedad y el Estado. Novillo observó una pauta recurrente: la tendencia a formular demandas mediante la expresión «el Estado tiene que…», lo cual funciona como un mecanismo de delegación de responsabilidades. Sin embargo, aclaró que las instituciones públicas deben mantener un protagonismo relevante y mejorar sustancialmente su funcionamiento.
La desconfianza institucional emergió como un obstáculo crítico para el progreso socioeconómico. Novillo destacó la necesidad de fortalecer tanto los espacios públicos como los privados de participación colectiva, reconociendo que el avance depende en gran medida del compromiso y la iniciativa individual de cada ciudadano desde su posición específica en la sociedad.

