Frente al tribunal unipersonal, la Fiscalía solicitó una condena de 14 años de prisión para Josué Leandro Emilio Masnaghetti, alias «Mapache», por la muerte de Manuel Adrián Acosta acaecida el 18 de octubre de 2025 en una finca de limones ubicada en el barrio 103 Viviendas de Villa Carmela, en Yerba Buena, Tucumán.
El auxiliar de fiscal Alejandro Andole, en compañía del instructor Julián Marteau, presentó un alegato de cierre donde argumentó que el acusado perpetró el ataque con un arma blanca y que todas las evidencias reunidas durante el debate procesal descartan cualquier hipótesis de legítima defensa.
«Hubo una tremenda violencia desplegada por Masnaghetti conforme a las múltiples puñaladas que le asestó a la víctima», expresó Andole. El representante del Ministerio Fiscal subrayó además que Acosta se encontró en peligro de muerte desde la primera herida hasta su fallecimiento final.
Un aspecto central en la argumentación fiscal fue la naturaleza del armamento utilizado. «Masnaghetti siempre tuvo el cuchillo, nunca hubo una punta por parte de la víctima. Hubo heridas defensivas ante el ataque artero», indicó el auxiliar de fiscal, con base en los resultados de las pericias sobre las prendas incautadas.
El Ministerio Fiscal también cuestionó los actos posteriores del acusado: «¿Por qué huyó si solo se defendía? ¿Por qué no se quedó hasta que llegó la ambulancia?», planteó Andole.
El conflicto se originó durante una discusión el sábado 18 de octubre de 2025, alrededor de las 16 horas, cuando ambos hombres se encontraban dentro de la finca. La disputa giró en torno al consumo de sustancias y cuestiones de dinero, derivando en un enfrentamiento físico a puños donde Acosta golpeó al acusado.
Tras ese primer choque, Masnaghetti se fue del sitio. Aproximadamente 10 minutos después, según la acusación, retornó portando un cuchillo y acometió contra Acosta con intención letal.
Una de las puñaladas penetró por el frente del hemitórax derecho, a la altura del séptimo espacio intercostal, provocando un hemoneumotórax. Otra ingresó por la cara posterior del muslo izquierdo, atravesó el músculo y seccionó el paquete vascular, originando un sangrado activo de gran cuantía.
Tras la agresión, el imputado abandonó a su víctima y se dio a la fuga. Acosta recibió auxilio inicial de una testiga y fue trasladado en estado crítico al hospital Centro de Salud, donde fue sometido a intervenciones quirúrgicas de urgencia.
La muerte de Acosta ocurrió el domingo 8 de marzo de 2026 a raíz de un paro cardiorrespiratorio provocado por un shock séptico refractario secundario a la oclusión arterial aguda, según expuso la Fiscalía. Para el Ministerio Fiscal, el deceso constituyó la consecuencia directa de las lesiones inferidas durante el ataque.
Durante las jornadas del juicio declararon efectivos policiales y profesionales médicos, y se reprodujo además un audio de la propia víctima. En esa grabación, según explicó la Fiscalía, Acosta narró que Masnaghetti se había retirado para buscar un cuchillo.
El examen médico practicado al imputado determinó que no presentaba heridas punzocortantes y que contaba con estigmas en el cuello. Para el Ministerio Fiscal, estos hallazgos resultan compatibles con las lesiones defensivas observadas en la zona lateral.
«Lo apuñaló más de una vez con intenciones de darle muerte. Lo abandonó a su suerte», concluyó Andole.
Andole también hizo referencia a un antecedente condenatorio de 2021. Señaló que Masnaghetti estuvo privado de libertad durante cuatro años, recuperó su libertad en enero de 2025 y volvió a involucrarse en un delito en octubre de ese mismo año.
El veredicto y las palabras finales serán dados a conocer este próximo lunes.
