Tucumán Rugby se prepara para un encuentro que podría definir el destino de su temporada. Este sábado, desde las 16, en el estadio de Yerba Buena, el conjunto que conduce Isaías Courel se medirá ante Gimnasia y Esgrima de Rosario en el marco de la tercera jornada del Torneo del Interior A, con la chance clara de acercarse a la clasificación.
El partido se presenta como una verdadera definición para el equipo «Verdinegro». No únicamente porque su adversario es uno de los planteles más destacados del país, sino también porque un triunfo los dejaría con 15 unidades y a un paso de asegurar su lugar en la siguiente fase del certamen más destacado del rugby del interior argentino.
“Estamos encarando este partido igual que todos los del Torneo del Interior: como auténticas finales”, declaró Courel. El técnico aclaró que la preparación no varió demasiado respecto a las fechas previas, aunque admitió la gran relevancia de este compromiso en la puja por los puestos de clasificación.
Enfrente estará un adversario de fuste. Gimnasia y Esgrima de Rosario se ha afirmado en los últimos años como uno de los grandes protagonistas del rugby argentino. Su juego fusiona la clásica dinámica de los conjuntos rosarinos con una solidez física que le permite competir de igual a igual en las formaciones fijas.
“Es un equipo muy integral. Como buen equipo rosarino, se desplaza, traslada la pelota, ataca desde el fondo, y además tiene un scrum de alto nivel y un pack de forwards sumamente sólido”, analizó Courel. “Vamos a tener que estar muy despiertos para poder estar a la altura del encuentro y del torneo”, sumó.
Más allá del adversario de turno, el entrenador considera que Tucumán Rugby viene desarrollando una propuesta de juego que se empezó a forjar desde el comienzo del año. La meta fue nítida: preparar al equipo para las exigencias del Torneo del Interior y para la velocidad que demanda el rugby de élite nacional.
Uno de los conceptos en los que más hincapié hizo el cuerpo técnico fue el tiempo neto de juego. Mientras que en el rugby tucumano los partidos suelen acumular entre 27 y 28 minutos efectivos de acción, los encuentros del Torneo del Interior suelen superar los 33 minutos y pueden llegar hasta los 35 o 36 en certámenes como el Nacional de Clubes.
“Desde principio de año estamos un poco enfocados en el volumen de juego y en estar listos para competir al ritmo que nos exige el torneo”, señaló Courel. El entrenador opina que esa diferencia explica en parte las complicaciones que históricamente afrontan los conjuntos del norte cuando deben competir en escenarios nacionales.
Según su punto de vista, el rugby regional tiende a practicarse a un ritmo más pausado y físico, con más interrupciones. Por eso, una de las metas constantes de Tucumán Rugby a lo largo de esta temporada fue incrementar la intensidad y sostenerla durante los 80 minutos.
Esa intención se pudo notar en varios pasajes de los partidos anteriores. Courel destacó especialmente lo hecho frente a Marista, un encuentro que le permitió al equipo entender que los partidos importantes no se ganan en una sola jugada ni en los primeros minutos.
“Los encuentros se construyen. No se ganan en el primer minuto. Se van edificando de a poco”, recalcó. Esa construcción, según explicó, está directamente ligada a la intensidad, un término que se convirtió en el eje conceptual de la temporada.
“Buscamos tener intensidad en todo lo que hacemos. En defensa, en ataque, en las formaciones. Es la palabra que estamos usando este año”, afirmó.
El momento deportivo alimenta la esperanza. Tucumán Rugby es el único representante del NOA en el Torneo del Interior A y carga además con un desafío histórico: alcanzar un título que aún no figura en las vitrinas del club.
“El Torneo del Interior es un torneo sumamente importante que el club todavía no ha logrado ganar. Eso genera cierta ansiedad. Queremos ser protagonistas en todo. Nos visualizamos campeones de todo. Después hay que jugar y los demás también juegan, pero apuntamos a todos los frentes”, expresó Courel.
La misión, sin duda, no será sencilla. El entrenador reconoce a varios candidatos fuertes dentro de la competencia, entre ellos los conjuntos cordobeses como Jockey de Córdoba y Tala, además del propio “GER”, al que considera uno de los equipos mejor estructurados del país.
Pero antes de proyectar posibles cruces futuros, Tucumán Rugby sabe que el reto inmediato está en su casa. Frente a su público y en uno de los escenarios más emblemáticos del rugby argentino, buscará dar otro paso en una campaña que genera ilusión.
Porque las finales, como dice Courel, se juegan una por una. Y la próxima comienza este sábado a las 16, en Yerba Buena.
