Tras una mañana de zozobra, el Colegio Santa Rosa de Yerba Buena comunicó que el episodio que obligó a activar los procedimientos de seguridad en su establecimiento fue completamente aclarado. De acuerdo con un parte difundido por el Comité de Crisis de la entidad, el estudiante autor de la advertencia escrita que desató la alarma se presentó acompañado de sus progenitores ante la dirección del colegio para dar explicaciones.
Desde la institución confirmaron que la jornada lectiva transcurre con absoluta normalidad en el día de hoy. «La actitud sincera de la familia nos permite levantar el estado de precaución y abordar con serenidad la etapa que sigue», señalaron las autoridades, transmitiendo calma a las familias y al alumnado luego de lo acontecido.
Aunque el colegio calificó el suceso como un acto aislado sin una «intención real de llevar a cabo una agresión», anticiparon que se pondrán en marcha tanto el Acuerdo Escolar de Convivencia como la legislación aplicable para tratar el caso.
Asimismo, el establecimiento subrayó que sostendrá instancias de debate sobre la responsabilidad que conllevan este tipo de acciones y agradeció la mesura de la comunidad educativa en el tratamiento de la información.
«Este hecho nos ratifica en la necesidad de trabajar en conjunto -familia y colegio- en la educación de jóvenes conscientes y cuidadosos de la convivencia social», finalizó el comunicado suscripto por Luz María Martí Coll, miembro del Comité de Crisis.

