El concejal de Yerba Buena, conocido como «Kabuby» Aráoz, salió al cruce de la denuncia por violencia que pesa en su contra y la vinculó directamente con la interna partidaria que atraviesa el oficialismo provincial. Según el edil, la acusación podría responder a una maniobra orquestada por figuras del entorno del gobernador Osvaldo Jaldo.

“Esto tiene toda la pinta de ser una operación política montada desde alguno de los sectores que responden a Alejandro Sangenis o incluso a Rossana Chahla”, afirmó Aráoz en declaraciones a este medio. El concejal insistió en que la presentación judicial carece de fundamentos y busca perjudicarlo en el marco de las tensiones por la sucesión en el municipio.

INTERNA. Aráoz apuntó con dureza contra el entorno de Garolera.

INTERNA. Aráoz apuntó con dureza contra el entorno de Garolera.

Desde el bloque oficialista en el Concejo Deliberante local, otros referentes prefirieron no hacer declaraciones contundentes, aunque reconocieron, en privado, que el clima político está «enrarecido». La denuncia, que involucra episodios de supuesta agresión, llegó a la Justicia en un momento de redefinición de alianzas de cara a las próximas elecciones.

Por su parte, el intendente Mariano Garolera evitó referirse específicamente al caso de su concejal, pero llamó a la calma y al diálogo dentro de su espacio político. “Siempre hay versiones y rumores, pero lo importante es que primen las instituciones y el respeto”, expresó el jefe comunal, sin ahondar en detalles sobre la situación judicial de Aráoz.

Analistas consultados consideran que este episodio refleja la profunda fractura que existe en el oficialismo tucumano, donde distintas facciones comienzan a posicionarse de manera cada vez más abierta. La denuncia contra «Kabuby» Aráoz se transformó, en pocas horas, en un nuevo capítulo de esta pulseada interna que tiene en vilo al gobierno de Jaldo.