El domingo en Yerba Buena amaneció con un cielo despejado luego de jornadas de precipitaciones, pero el calor verdadero lo generó la final del torneo ITF M25. Luciano Ambrogi, el tenista rosarino, había forzado un tie-break en el segundo set ante un público local que lo alentaba a buscar un tercero.
Sin embargo, Diego Dedura tenía una idea diferente. El joven alemán elevó su nivel en el momento decisivo, controló el desempate con firmeza y cerró el partido con un contundente 7-3. El triunfo le dio su primer título M25 en suelo tucumano, en una campaña que lo perfila hacia las altas esferas del tenis profesional.
Con apenas 17 años, el nacido en Berlín pero con fuertes vínculos sudamericanos, mostró el talento que lo ha convertido en una de las promesas más comentadas a nivel global.
Mente alemana, garra latina
El marcador final de 6-3 y 7-6 no refleja completamente la madurez exhibida por el juvenil. Un momento clave se vivió en el primer set, cuando Ambrogi tenía 40-15 con su servicio y parecía recuperar el quiebre. Dedura, visiblemente molesto, reaccionó con una serie de golpes impecables, ganó cuatro puntos consecutivos y se llevó la manga. Fue un destello de su tenis más sólido.

EXPECTANTES. El partido fue intenso y mantuvo entretenidas a las más de 200 personas que se acercaron al club Las Lomitas.
«Intento jugar de manera inteligente», comentó Diego a este medio tras la consagración. Esa calma volvió a ser crucial en el segundo set, cuando Ambrogi tuvo dos oportunidades para definir la manga. El europeo las anuló con autoridad y frustró la esperanza del argentino. «Él fue número tres del mundo juvenil, sabía que sería complicado. Estoy muy contento», evaluó el campeón.
Un prodigio en ascenso
El nombre de Dedura ya resonaba en el circuito desde que se convirtió en el primer tenista nacido en 2008 en ganar un encuentro ATP, derrotando a una figura como Denis Shapovalov en Múnich. Lejos de los reflectores, el adolescente mantiene la concentración. «Solo hago mi trabajo en la cancha. Los comentarios no me afectan; sé que al final voy a ganar», declaró con actitud.

EJEMPLO. Los chicos posaron felices con el campeón y sueñan con imitarlo.
Sus metas para esta temporada son precisas: escalar en el ranking para acceder a la clasificación de Roland Garros y asegurar un lugar en las Next Gen Finals. «El objetivo es entrar al Top 100», reconoció.
El pilar familiar: un equipo unido
La estructura detrás del éxito es familiar. Su padre, César, es su entrenador y su sombra permanente; su madre, Ruta, ex tenista, coordina desde Alemania. La dinámica en la cancha es singular: Diego se dirige a su padre en alemán y recibe las indicaciones en español.
«El entrenador es la válvula para liberar presión», explicó César. «Conozco al jugador íntegramente, sé lo que piensa. Él siempre me escucha». Aunque la relación puede ser intensa, el joven es claro: «Sacar a mi papá del equipo nunca es mi objetivo. Él siempre quiere lo mejor para mí».

FAMILIA. Diego Dedura viaja por el mundo junto a su padre César, que además es su entrenador.
Aunque representa a Alemania, el zurdo afirma tener un «estilo netamente sudamericano». «Para mí es luchar, correr y construir puntos. Por eso vine a esta gira, es mi superficie favorita», afirmó. Esta mezcla de rigor germano y corazón latino define su juego.
La experiencia tucumana: sabores y partida inmediata
La rutina del profesional no deja mucho espacio para el turismo. «Vas del hotel a la cancha y viceversa. Esto es un trabajo», describió César. Aun así, la provincia los recibió con calidez. «Probamos empanadas, carne, y yo hasta tomé vino», contó el padre. Diego elogió la organización del club Las Lomitas y la cordialidad de todos.
El triunfo le permitirá ascender 27 posiciones, ubicándose en el puesto 264 del mundo. Pero la celebración será corta. Esta misma noche, la dupla viajará a Santiago de Chile para competir en un torneo Challenger. El joven pasará su cumpleaños lejos de casa, pero cerca de la competencia que lo impulsa.
Tucumán fue testigo de un nuevo peldaño en su carrera ascendente. Para los aficionados locales, quedará el recuerdo de haber visto en acción, desde sus inicios, a una futura estrella del tenis mundial.

FINALISTA. Luciano Ambrogi cerró una gran semana y se quedó con el subcampeonato.
