La angustiosa espera de la familia finalmente concluyó, aunque el desenlace trajo consigo un alivio teñido de preocupación. Luis Bueso, el hombre de 74 años cuyo paradero se desconocía desde el jueves, fue localizado con vida, pero su condición médica es grave y necesita cuidados intensivos.
“Ahora comienza una etapa de recuperación”, expresó su hijastra, Josefina Gallo, en comunicación con este medio. Con una voz que denotaba el cansancio de los días de búsqueda pero también el sosiego del reencuentro, la mujer confirmó la causa de la súbita desaparición: su padrastro había padecido un accidente cerebrovascular.
“Permanece hospitalizado, en fase de estabilización. Su cuadro es, naturalmente, delicado por la combinación del ACV y la fuerte deshidratación que experimentó. Estamos todos con la esperanza de que mejore gradualmente”, amplió Gallo.
Asimismo, no dejó de remarcar el acompañamiento recibido durante el operativo: «Como familia estamos infinitamente agradecidos por la solidaridad de todos, desde quienes dieron una mano hasta el trabajo enorme de la Fiscalía, la Policía y el equipo de Trata de Personas».
Fue la propia Josefina quien empezó a reconstruir lo sucedido. Alarmada porque el comerciante no respondía a los llamados, se dirigió al local de óptica que Buaso posee en Famaillá.

HALLAZGO. El auto fue localizado desde el aire y luego con drones térmicos, también desde el cielo, ubicaron al comerciante.
Al llegar, encontró el negocio abierto y sin señales de él. Este hecho, sumado a las filmaciones de las cámaras de vigilancia donde se lo veía actuar de manera desconcertante, hizo sonar las primeras señales de que su ausencia no era intencional, sino consecuencia de un problema de salud.
Aunque Buaso es diabético e hipertenso y seguía su tratamiento, el episodio de confusión aguda fue causado directamente por el derrame cerebral.
El enigma del automóvil en la ruta
El descubrimiento del coche de Bueso representó un momento crucial en la pesquisa. El vehículo fue encontrado sobre la autopista, cerca de García Fernández, un lugar que en un primer momento generó desconcierto entre los investigadores.
Sobre este desvío inesperado, los familiares tienen una teoría vinculada a su estado en aquel instante. “El auto probablemente terminó ahí porque se equivocó al intentar tomar la salida hacia Lules”, planteó Gallo, suponiendo que la desorientación provocada por el ACV le impidió a su familiar reconocer la ruta de regreso a su hogar.
