El Gobierno provincial implementó una estrategia para optimizar la recuperación de fondos en los planes de vivienda que administra.
Mediante la resolución 35/2026 del Instituto Provincial de la Vivienda y Desarrollo Urbano (IPV), se creó la Unidad de Vivienda Tucumán (UVT), un parámetro de referencia que se empleará principalmente en las próximas asignaciones de viviendas a cargo del organismo, sin descartar su aplicación en situaciones particulares de adjudicaciones anteriores.
La herramienta, firmada por el interventor Hugo Cabral, obtuvo este jueves la aprobación del Tribunal de Cuentas (TC) a través del acuerdo 30/26, por lo que solo faltan ajustes finales para su puesta en marcha.
En términos concretos, la medida establece la UVT «como unidad de cuenta no monetaria». Su finalidad es reflejar «el valor de las viviendas, créditos, aportes y demás operaciones económicas» que gestiona el IPVyDU.
Este parámetro, de acuerdo con la resolución, se basa en las Unidades de Vivienda (UVIs), un dato que «se actualiza mensualmente según el Coeficiente de Ajuste del Índice del Costo de la Construcción (CAICC)». El valor de la Unidad de Vivienda Tucumán representará así «una medida técnica para expresar y comparar los valores habitacionales en términos reales».
El artículo 3° de la disposición aclara que la UVT «no es una moneda de curso legal», sino una «unidad de referencia, que servirá como base para la valuación y formulación de futuras operatorias, financieras, crediticias y administrativas del Instituto».
Por otra parte, el método de actualización, publicación, equivalencia en pesos y mecanismos de aplicación de la UVT serán establecidos mediante una resolución técnica adicional, que aún está pendiente de oficialización.
El Tribunal de Cuentas, tras el análisis de ingenieros, contadores fiscales y otras áreas profesionales, determinó que el IPV posee «competencia específica, exclusiva y excluyente para fijar la metodología mediante la cual se establecerán los valores de viviendas, créditos, aportes y demás operaciones económicas» bajo su responsabilidad, indica el acuerdo firmado por Sergio Díaz Ricci y Marcelo Vidal.
Durante la evaluación de la resolución 35/2026, además, se consideraron los argumentos del organismo sobre el objetivo de «dar una respuesta técnica a la creciente pérdida del valor real de los créditos de los administrados, consecuencia de la inflación y de la insuficiencia del sistema de actualización de cuotas». De este modo, la Unidad de Vivienda Tucumán se planteó «como una unidad de referencia, que servirá como base para la valuación y formulación de futuras operatorias financieras y crediticias del Instituto», señaló la repartición.
Esta situación había sido expuesta por el propio Cabral en una entrevista con LG Play, a mediados de 2025, cuando advirtió que en ese momento el padrón financiero registraba unas 20.000 cuentas, de las cuales aproximadamente 10.000 «son con menos de $1.000» mensuales, había manifestado el interventor del Instituto.
La creación de la Unidad de Vivienda Tucumán, en ese sentido, fue impulsada bajo el criterio de que una vivienda «es un bien social y escaso», por lo que es fundamental «recuperar la inversión para reinvertirla», aunque contemplando también la posibilidad de recurrir a subsidios en los casos que así lo justifiquen.
El nuevo sistema de cuotas, una vez vigente, se ajustará en función del costo de la construcción (considerando variables como materiales y mano de obra), información que recopila el Indec y envía al Banco Central, el cual publica el UVI, explicaron desde la repartición.
Con la aprobación del TC y una vez finalizado el receso administrativo, el organismo avanzará con más precisiones sobre la nueva herramienta. Pero la Unidad de Valor Tucumán ya se encuentra en vías de implementación.
