¿Cómo llegaban los tucumanos a Tafí del Valle hace 100 años? El increíble viaje en «zorra» que hoy parece imposible

La fotografía difundida por el espacio Tafí de Antes no constituye una curiosidad ni un desliz, sino un documento histórico que ilustra las modalidades de traslado hacia el valle en una época previa a la construcción de la Ruta Provincial 307. A principios del siglo pasado, numerosas familias de la provincia que buscaban el veraneo en Tafí del Valle emprendían un recorrido extenso, intrincado y, para aquellos días, lleno de emociones.

 

El trayecto se iniciaba con un viaje en ferrocarril hasta las estaciones de Famaillá y Acheral. Desde este último punto, los pasajeros se subían a las denominadas zorras ferroviarias, vehículos pequeños empleados habitualmente para tareas de mantenimiento de vías y transporte de carga ligera. En sus diseños más antiguos, estas zorras carecían de motor: avanzaban mediante un mecanismo de engranajes que era accionado manualmente por operarios, quienes movían una gran palanca doble de pie. Con el tiempo, algunos modelos incorporaron un motor de pequeña cilindrada.

Este medio permitía llegar hasta las proximidades del Ingenio Santa Lucía. A partir de allí, el ferrocarril quedaba atrás y el ascenso hacia la montaña se realizaba montando caballos o mulas, pudiendo requerirse varias decenas de animales según la cantidad de integrantes del grupo familiar. La ruta seguía el antiguo sendero que va desde Negro Potrero hasta el paraje conocido como La Ventanita, para luego comenzar el descenso hacia la quebrada del río Los Sosa, emergiendo a la altura de Duraznos Blancos, sitio donde años después se establecería un puesto caminero.

Se trataba de una travesía exigente, pero también de una auténtica expedición. Las llamadas “señoras de antaño” la realizaban con determinación, conscientes de que al final les aguardaba una estadía prolongada de dos o tres meses en el clima benigno de Tafí del Valle, un refugio frente al calor intenso del verano tucumano. Todo esto, además, llevando pesados vestidos largos que hoy resultan difíciles de concebir para semejante empresa.

La imagen proviene de un álbum familiar antiguo y ha llegado hasta el presente casi de manera milagrosa. Se desconocen las identidades de las personas retratadas y el año preciso de la captura, aunque por los atuendos se calcula que fue tomada alrededor de 1910 o incluso antes. En la fotografía se aprecian los cañaverales en el fondo y, hacia la derecha, un poblador observando la escena con el sombrero en la mano. Los expertos en fotografía también pueden notar el reducido campo focal de la cámara de la época, que genera un suave desenfoque en los bordes de la imagen.

Con el avance de los años, la zorra fue suplantada por un pequeño tren de trocha angosta y, posteriormente, por la ruta que hoy utilizamos. Pero esta fotografía encapsula un período en el que arribar a Tafí del Valle demandaba dedicación, logística y un espíritu explorador, una dificultad que, de acuerdo con quienes la experimentaron, valía completamente la pena.

Desde Tafí de Antes convocan a los lectores —especialmente a quienes desciendan de trabajadores ferroviarios o del Ingenio Santa Lucía— a compartir recuerdos, información o relatos que contribuyan a seguir armando el rompecabezas de la memoria colectiva del Valle.

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