Tras una seguidilla de jornadas con precipitaciones, el Servicio Meteorológico Nacional levantó los avisos por tormentas que estaban vigentes para la provincia. El lunes amaneció con una temperatura de 20 grados y se prevé que el calor se intensifique durante la tarde, alcanzando los 30 grados.
La mañana se presentó con una humedad elevada, del 93%, y vientos leves del norte. Se espera que el cielo despejado permita el ingreso de sol pleno en las horas centrales del día.
Esta condición de tiempo estable y con temperaturas en ascenso se mantendría durante los próximos días, pudiendo llegar hasta los 35 grados. Las probabilidades de lluvia reaparecerían recién hacia el fin de semana.
El observador Cristofer Brito había anticipado este panorama: “Tras las lluvias del domingo, tendremos un período de cuatro a cinco días con clima benigno, con nubes dispersas y precipitaciones casi nulas».
«Hacia el viernes o el sábado podrían registrarse nuevamente lluvias, vinculadas al paso de un nuevo sistema frontal», explicó el especialista.
